jueves, 2 de febrero de 2012

Mis Jóvenes Batallas Parte 2

Y así de sencillo unas simples palabras, un simple momento en el cual te atreves a hacer algo diferente a lo de siempre puede cambiar el rumbo total de tu vida.

No se si fue la fuerza del universo, algún ser divino o yo que se, pero el hecho de haber tenido yo ese gesto con ese pobre niño incomprendido me causaba (y a un me causa) un sentimiento de que no era yo quien movía mi cuerpo en ese instante, yo quien nunca me atrevía a ir en contra de lo estipulado, yo quien sabia que una orden era una orden, yo quien había crecido y aprendido de mis padres que lo que estaba indicado se debía seguir al pie de la letra pues de no hacerlo existían consecuencias que podían ser nada agradables.

Ese primer arranque de rebeldía causo claro un efecto sobre mi vida, mayor de lo que podía imaginar, la maestra obviamente se dio cuenta de aquello, pues estuvo vigilando cuidadosamente a Manuel desde que llegó a la escuela, y ella sabia que yo ni siquiera procuraba mirarlo, ella sabia que yo era un alumno ejemplar, incapaz de destrozar algo, hacer un ruido, incluso de moverme de mi lugar.

Cuando volvimos a clase, el volvió a su lugar de siempre, enfrente del escritorio y yo dos filas a la derecha justo al frente antes de comenzar con la actividad que la maestra propuso para ese momento, Manuel me envió silenciosamente una sonrisa tímida, cómplice y con cierto agradecimiento en ella.

Siempre he sido muy observador, note que la maestra se daba cuenta de todo, aun así ella no hizo nada al respecto y continuo como si nada hubiera pasado.

Fue cuestión de dos semanas en que la maestra decidió reacomodarnos a todos los alumnos, ofreciéndonos una platica sobre el intentar aprender mientras aprendíamos a desarrollarnos en un ambiente diferente con personas diferentes, para esto hizo parejas; menciono que teníamos permitido apoyarnos el uno al otro en caso que a alguno de los dos se nos dificultara algún concepto, cuando menciono mi nombre dijo que trabajaría con Manuel durante los siguientes dos meses, nos sentaríamos en el mismo lugar, situación que a ambos nos pareció perfecta.

Ese mismo día antes de salir, la maestra me detuvo, y me dijo seriamente: -Te pido un favor, se que eres muy aplicado, inteligente, muy buen alumno. He visto que desde hace unos días has comenzado a hablarle a Manuel y ya que tienen ambos ese nivel de confianza, te pido que lo ayudes en la escuela, no lo dejes solo, que el lo que mas necesita en este momento es un buen amigo y ese eres tu. Prométeme que lo ayudaras y no le dirás que te pedí esto.

Yo obviamente entendía mucho todo eso, ya había escuchado lo suficiente de lo que Manuel me contaba de su vida como para negar aquella petición, a lo que simplemente respondí: -Si maestra, se lo prometo.

...

Corría el final de septiembre y un día la maestra menciono que debíamos armar una obra de teatro, para lo cual ella haría un sorteo, Manuel que estaba sentado junto a mi me dijo en voz baja: -Espero estemos en el mismo equipo.
Comenzó la maestra a pasar una caja la cual contenía papeles con números, cada uno tomaba uno y decía su numero, así paso uno a uno hasta que en la fila contigua la maestra pasó la caja y las dos niñas que estaban sentadas en el segundo escritorio tomaron sus números ambas tenían el numero 1, sonriendo expresaron su emoción por estar juntas en la obra, llego entonces la caja a mi escritorio, y en ese momento escuche a la niña de la derecha decir: Ojalá te salga el numero 1 para estar Juntos
Ante esas palabras Manuel y yo nos volteamos a ver (algo así O_o??) como si esa niña estuviera loca.
Acto seguido ambos tomamos nuestro numero y volteamos a vernos sorprendidos al instante, mostramos nuestros números y eran "1".
En cuanto dijimos eso a la maestra, aquella niña salto en su asiento completamente feliz, sin embargo Manuel y yo estábamos algo inconformes con aquello pues sabíamos que esa niña no era buena estudiante, distraída y se le iba la fuerza por la boca, hablaba mas que un locutor de radio.

Bien nos juntamos todos en equipo en ese momento y comenzamos a hablar sobre como organizar los ensayos, hablar con nuestros respectivos padres, y muchas cosas mas.

Cuando las fechas y lugar de ensayos se fijaron con la ayuda de los padres comenzamos a ensayar ya cada quien con su papel en dicha obra. Seguía siendo todo para Manuel y para mi algo tedioso con aquella niña en el equipo, todo el tiempo atrás de nosotros pero no tardamos en comenzar a hablar con ella, y para sorpresa de ambos se transformo en una niña de lo mas agradable que hubiéramos imaginado, si era muy inquieta y parlanchina pero tenia un gran corazón.

Si, esa niña es Andy, mi querida Andy... y ella merece un capitulo completo el cual será el próximo, para no aburrir con un relato mas largo de lo normal. Como un amigo se puede convertir en ese tesoro mas preciado para una persona, o un amigo en esa parte que te hacia falta. 

2 comentarios:

  1. Encantador,encantador, dulce principe...

    Ahora que lo pienso, deberian hacer una pelicula de esta tierna historia. Yo la vería.

    Mis mejores deseos para milord
    ¡Hasta el siguiente capitulo!

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  2. Siempre pre-juzgamos antes de conocer realmente... a veces la peor persona que creemos, suelen ser la mejor persona que uno haya podido conocer. Siempre es bueno darle oportunidad a todos, aunque no sabemos como... ni sabemos quienes realmente se lo merecen... creo que eso se sabrá sólo en el camino.

    Cuidate
    un abrazo
    Erik!

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