martes, 8 de mayo de 2012

Una razón para luchar

Abro mis ojos y una tenue luz se esparce al rededor, una luz proviniente del mismo sol que se asoma por detrás de las montañas anunciando el comienzo de un nuevo día.

¿Que es todo esto?,
¿Cómo es que puedo seguir vivo?
¿En donde quedo mi caballo?
¿Donde quedo mi espada?

Comienzo a caminar y observo personas desconocidas, caminos igual desconocidos, ¡¿pero que es esto?!
alarmado me doy cuenta que mi armadura ya no va sobre mi cuerpo, ¿que me protegerá de todo? me pregunto a mi mismo.

De pronto siento algo sobre mi hombro y es la mano de alguien mas que va junto a mi, y sin necesidad de preguntarle nada me dice: -Yo te he traído aquí, perdiste todo lo que tenias y todo lo que conocías desapareció, tu armadura y tu espada están perdidas, debes aprender a recibir la vida tal y como es, y defenderte con tus propias manos, eso te hará realmente fuerte.

-Pero ¿Qué fue de todo por lo que había luchado? ¿no existe ya?- Pregunté yo.

-Así es mi joven guerrero, no existe, de ti depende ahora andar por un nuevo camino, uno que esta vez estés seguro de querer recorrer, habrá nuevos desafíos, nuevas cosas por hacer, solo de ti depende si quieres seguir adelante.

Me quede en silencio y comencé a recordar como mis errores me llevaron a crear el Ragnarok de mi mundo, como fue que yo mismo destruí todo lo que había logrado, como había abierto la puerta al inframundo dejando entrar las mas terribles bestias que existen, como había sido yo quien ocasiono la muerte de la persona que amaba, fue entonces cunado me puse mi armadura y tome mi espada, la armadura me protegería de todo, incluso de las buenas cosas, y la espada destruiría todo y haría manchar de sangre su hoja filosa de cualquier cosa que se pusiera enfrente.
Al final no pude contra mis propios miedos, al final solo espere morir, pero apareció aquella luz que salio de dentro de mi, cubriendo mi agonizante figura a la que ya no le quedaba ni un poco de fuerza, y fue asi que fui tragado por el tiempo, hasta que me encontré con esa luz nuevamente la luz de la esperanza que me mostró que no había nada que hace ya por el pasado y monte sobre su caballo avanzando hacia el nuevo amanecer, ahora podía entenderlo todo, ahora sabia que si fracase en esta antigua guerra, podía seguir de cualquier manera hacia adelante, comenzar desde el principio, como un simple escudero, me costaría mucho pero debía aprender a remendar todos mis errores, cause dolor y desgracias pero ahora debía vivir, por algo sigo aquí.

-Parece que lo entiendes, -Dijo aquel ser nuevamente sin necesidad de preguntarle- este es tu momento de volver a brillar como antes, debes comenzar desde cero.

-¿Y qué razón tengo para seguir luchando?- pregunte yo a la ofensiva.

-Sigues vivo, por esa razón; te aferraste a mi, dejaste que actuara lo ultimo de tu esperanza y te he salvado la vida, tu mismo te salvaste. Esa es tu razón para luchar... TÚ.

NOTA:
No se por que razón
me ha dado por estar contando mis vivencias reales
de esta manera tan fantasiosa, pero debo decir que no
esta muy alejado de la realidad todo esto
pues si esta pasando en mi mente
por lo tanto es real, solo que con un toque dramático y fantasioso
me alegra haber encontrado dentro de mi lo ultimo de esperanza
que si lucho por mi, esta se incrementara.

Un Saludo

1 comentario:

  1. Me quedo con la parte "tu espada y escudo están perdidos... tienes que luchar con tus propias manos"... muchas veces nos cubrimos con cosas materiales, logros vanales para defendernos en la vida... cuando estas cosas no lo son, tiene que ser nuestras virtudes, lo de adentro de nosotros lo que debe defendernos... al menos yo lo entendí así.

    Sí existe, porque son parte de ti... alegrate pues, porque eres un ser especial.

    Un abrazo
    Erik!

    pd. Estaré al tanto de tus próximos post, postea pronto :)

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