sábado, 9 de junio de 2012

Mi Exilio (Parte 1) No Soy Yo

No me sentía yo, era como si aquel momento se hubiera llevado toda la felicidad que existía en mi.
Fue un fin de semana de lo mas silencioso, no cruce palabra con ningún integrante de la familia, ellos emocionados por la nueva casa, los nuevos lugares, pero yo simplemente odiaba todo ese lugar, todo lo que tuviera que ver con este exilio en el que ahora me encontraba.

A mitad del día domingo, sonó mi antiguo teléfono celular; MI corazón latió fuertemente al percatarme que era Andy quien llamaba.
-Hola- Dije en tono sorpresivo pero a la vez triste.
-Hola Amigo- Dijo alegremente Andy -¿Cómo estas?, ¿Que tal tu nueva casa?
-Estoy bien, y pues la casa no es la gran cosa- Dije con desgana
-No creo que estés bien, lo noto en tu voz- Dijo Andy
-Y ni voy a estar bien, Te extraño, y solo van dos días- Dije comenzando a llorar.
-Si vas a estar bien, créeme, no te desanimes.

FIN DE LA LLAMADA

Colgué, así es, no soporte mas seguir escuchando su voz. Y segui llorando por un buen rato mientras escuchaba la radio para mi mala suerte sonaba Welcome to my life de Simple Plan

El lunes llego y me rehusé a asistir a clases en mi nueva escuela, mi madre accedió por el hecho de creer que tal vez aun no me recuperaba del viaje. Así que fue el martes, cuando asistí a mi nueva escuela, un lugar muy por debajo del nivel de escuela a la que estaba acostumbrado, cambiar de la capital del país a una provincia era muy notorio el cambio en el nivel educativo.

La prefecta, muy sonriente me recibió y me dijo, te llevaré a tu salón, me despedí de mi madre y camine detrás de la prefecta, llegamos frente a una puerta y llamo.
-Buenas Tardes Maestro, Le traigo a un nuevo alumno que se integra a este grupo, le encargo que lo ponga al tanto del material, las reglas y todo lo demás en esta escuela.

Entre mirando despectivamente a todo el mundo, incluyendo al profesor, el cual solo me indico que me sentara en un asiento justo frente a el. Todos me miraban atentos y yo ignorando sus miradas.

El profesor siguió dando su clase y para mi sorpresa el tema que se veía en ese momento ya lo había visto hace mas de un mes en la otra escuela, a mis adentros pensé: que mal, otro punto negativo para esta porquería de lugar.

Antes del termino de la clase el profesor me dijo: Hoy comienzan los exámenes y...
-Ya tengo calificaciones- dije tajantemente sin dejar que el profesor terminara de hablar -Hace una semana que entregaron calificaciones del primer parcial en mi antigua escuela- Y le mostré mi constancia de estudios con mi calificación que traía de la otra escuela.
-Tienes 6 en Matemáticas, bueno finalmente no te hará daño hacer un examen de refuerzo, que tal si aumentas tu calificación. dijo el profesor.
-Esta bien- Dije sin mostrar importancia.

-Pero preséntate al grupo- Dijo el profesor, Al ver que miré a los demás y no dije nada el comenzó a "entrevistarme" para que así respondiera a los demás.

-¿Como te Llamas?
-Edson.

-¿De cual escuela vienes?
-Ninguna que ustedes conozcan.

-¿Por que dices eso? ¿De donde vienes?
-Del Distrito Federal.

-¿Que te gustaría que pasara en esta nueva escuela a la que entras?
-No se, no me importa.

-Bien siéntate.
-Gracias.

Se fue el profesor, y todos me rodearon al instante, bombardeandome con preguntas muy estúpidas entre ellas las que ya había respondido, ¿Como te llamas?, ¿Vienes del D.F.?, ¿Cuantos años tienes?
Yo simplemente ignore cada pregunta y termine diciendo: -Me podrían dejar en paz, estoy tratando de hacer la tarea que nos dejaron.

Toda la semana fue así, los profesores me decían que hiciera el examen aunque ya tuviera mi calificación anterior, comprobé que las clases estaban atrasadas en temas de acuerdo a lo que había visto en la otra escuela, hice mis exámenes y seguí ignorando a mis compañeros de clase, no me interesaba entablar relación alguna con ellos, en el receso no salia del salón, ahí me quedaba en mi lugar, haciendo tareas.

Mi resultado en los exámenes fue mas que satisfactorio, 10 perfecto en todas las materias pero los profesores me anotaron 8 pues todos coincidieron en que seria injusto ponerme el 10 si yo no tenia los mismos trabajos que mis compañeros. yo con tal de evitar discutir acepte.

Extrañaba mucho a mis amigos, a mi familia, aquellos lugares que conocía, pero todas las personas que ahora me rodeaban, y los lugares que tenia ahora al rededor, eran simple porquería, una basura total, solo merecían estar bajo la suela de mi zapato.

Cuando los profesores aplaudieron mi desempeño ante mis compañeros pensaba, "Jamás serán tanto como yo, ustedes personas inferiores a mi, no merecen estar a mi altura, pertenecen debajo de mi"

En ese momento, comencé a envenenar cada parte de mi ser, aquel niño tonto ya no existía mas, yo era ahora simplemente otro chico...

Lo peor, No era yo

3 comentarios:

  1. Bueno, viajar de la capital a una provincia "x" hasta para mí sería difícil... pero debiste darte una nueva oportunidad. Para mí cambiar de aires sería empezar de cero... no cambjaré yo ya que la escencia de mi alma seguirá siendo la misma... pero podría intentar nuevas cosas ya que nadie me conoce en si.

    Espero q esta historia haya teminado mejor!
    Un abrazo
    Erik!

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    1. Lo se pero para mi pequeño cerebro las cosas no eran así, me aferre estúpidamente a lo conocido para no caer en lo desconocido.

      Me puse una especie de armadura contra todo, menos contra mis propios demonios internos.

      La mejor historia comienza aquí créeme, mucho de lo que soy ahora, nació aquí... :D y otras cosas muy fuertes también... cosas cerca de la muerte :/

      :D Saludos
      Y Gracias por tomarte tu tiempo para leerme :)

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  2. Si asíi fui yo también, como un mecanismo de autoprotección no te culpo, pero ambos sabemos que qiizá no fue la mejor forma de reaccionar, nuestra mente no nos deja pensar en la mejor forma de hacerlo, espero la próxima parte.

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