viernes, 27 de julio de 2012

Mi Exilio (Parte 4) Sálvame!

Estoy muriendo, Rezando, Sangrando y Gritando, ¿Estoy tan perdido para ser salvado?

Me senté en las escaleras que se encontraban saliendo del salón de clases, me puse mis auriculares y me dispuse a escuchar música mientras duraba el receso.

Cerré mis ojos, y la música me hacia sentir que escapaba de ese mundo tan terrible que me aprisionaba, magnificas notas... pensaba yo hasta que algo provoco que me exaltara... una mano en mi hombro, abrí los ojos y mire hacia mi izquierda donde aquella sonrisa últimamente familiar me estaba esperando.

Ya teníamos 5 meses de conocernos, lo conocí en octubre y estábamos ya en marzo... 7 de marzo del 2008...

-Que escuchas?- me pregunto Carlos
-Evanescence- le respondí yo

Carlos quien ya sabia que tenia poco de haber comenzado a escuchar a esa banda me pregunto:
-¿Sabes lo que dicen sus canciones, las entiendes?

Yo que en realidad jamás había prestado atención a la letra de las canciones dude un poco pero termine por contestarle:
-La verdad no, solo me maravillo el piano y la voz de Amy, nunca me he detenido a entenderlas (sin contar que no se muy bien el inglés)

-Ya veo- me dijo Carlos -Pero deberías aprender lo que sus canciones dicen, créeme guardan muy buenos consejos, deberías aprender de Amy que escribe muy buenas letras...

Me quede observándolo y después baje la mirada.

-A veces creo que yo soy quien me encargo de hacerte ver todo- Dijo Carlos y comenzó a reír -Por cierto hoy salimos temprano, que te parece si nos vamos caminando juntos para charlar un poco?-

Yo solo asentí con la cabeza, y en mi mente comenzaba a ebullir aquella frase que me dijo... "yo soy quien me encargo de hacerte ver todo" pero a la vez no creía que eso fuera así, pues aun me sentía sin salida, ya le había contado a el parte de mi vida, pero no del todo, aun en mi mente se arremolinaba aquel montón de cosas, el sentirme basura, incomprendido, fuera de mi, mi padre y yo ya no teníamos si quiera comunicación desde que le dije que lo odiaba, mi madre que a veces quería acercarse a mi y yo la rechazaba totalmente, mi necesidad de seguirme manteniendo con mi promedio de 10 pero mas que por satisfacción mía, por pisotear el mundo, por demostrarle a mi padre quien muchas veces desde pequeño me decía que yo sería un fracasado, un inútil, por demostrarle que yo no era lo que el creía... solo por eso... jamás por mi... yo ya estaba cansado de todo eso, cansado de seguir en una lucha que sabia que yo mismo había provocado, y que solo tenia un final... Mi derrota, Mi Muerte!

Al salir de la escuela, caminaba junto a Carlos como habíamos acordado, el me platicaba que hacia poco que había comenzado a ver Anime (caricaturas japonesas me explico el) y me hablaba de Naruto, una serie que mas allá de enfocarse a las peleas se enfocaba en los valores del amor y la amistad, sobre todo la amistad. Yo medio escuchaba lo que me decía... hasta que me pare en seco y lo tome del brazo... lo puse frente a mi y contra la pared con una fuerza increíble que yo jamás creí poseer... lo mire a los ojos y comencé a respirar de manera muy rápida... hasta que comencé a decirle con voz temblorosa:

-Tengo algo que decirte...- Mientras mis ojos se comenzaban a llenar de lagrimas.

El me vio asustado, y dijo:
-¿Que Paso?...

así que tome aire y continué:

-Prométeme que no me extrañaras...- el cada vez se asustaba mas- Hoy será la ultima vez que me veas, si alguien te pregunta, diles que así yo lo decidí... ¡Hoy voy a morir! ¿Entiendes? Te juro que ya no puedo seguir, fue un gusto maravilloso conocerte...

De pronto sentí su un terrible dolor en el rostro, fue tal vez una de las cosas que mas me haya dolido en toda mi vida, y no por lo físico... el me había dado una cachetada terrible, tanto que salia sangre de mi boca.

El me miraba entre rabia y miedo... y yo ya lloraba desconsoladamente con los puños apretados preparado para golpearlo yo también...

-Eres un Pendejo! - Grito - Es obvio que toda esa inteligencia tuya no es mas que una vil mentira, ¿Que ganas con eso?, solo te vas a joder a ti y ya tus padres y a lo tonto... piensa en ellos que tanto han dado por ti, eres un pendejo un vil pendejo...

Lo abrace, me arrodille frente a el y comencé a decirle -Perdóname-

-A mi no me pidas perdón- dijo el - pídele perdón a tu vida, que has estado destrozándola.

Un escalofrió recorrió mi cuerpo... lo mire y de pronto nada... no había nada.

Abrí los ojos y vi una luz verde a mi alrededor, después su mirada, entre preocupación y alegría de verme despertar... no estábamos muy lejos de donde me había desmayado, de hecho era en la misma calle un poco mas hacia adentro en un pequeño parque (por cierto que en esa calle casi nadie pasaba por ahí), vi los arboles, y me senté en la banca en la que estaba recostado.

-¿Estas bien?- me dijo con una voz muy suave.

-Si, no te preocupes- respondí yo -Vamos a nuestras casas.

El asintió.

Seguimos caminando, pero ahora en silencio... yo frotando mi mejilla, aun me dolía.
Me despedí de el unas calles antes de entrar a mi colonia, y seguí mi camino, llegue a mi casa y como de costumbre no salude a nadie, subí a mi habitación, encendí la computadora y busque en Internet... "Bring me to life" en su letra traducida, y comencé a leer mientras en mi celular escuchaba la canción:

"Como puedes ver en mis ojos, como puertas abiertas,
Llevándote hasta mi interior, donde me he vuelto tan insensible
Sin un alma, mi espíritu esta durmiendo en un frío lugar
Hasta que lo encuentres ahí y lo lleves de vuelta a casa"
Con eso tuve para comenzar a llorar, pero seguí leyendo esa letra, tan llena de vida que me hacia sentir un calor interno como fuego quemando todo el odio todo el rencor, y lloraba, y reía y comenzaba a sentir vida en mi, respiraba nuevamente...

Tome las cosas con las que me hacia daño, las puse en el bote de basura, abrí mis cortinas, tire demasiadas cosas a la basura cosas que guardaba para recordar y lastimarme con el recuerdo...

Miraba mi imagen en el espejo y me daba asco, pensar en lo que me había convertido, pensaba en las palabras de Carlos, y se fundían con la voz de Amy Lee gritando "Save me from the nothing i've become" (Sálvame de la nada en la que me he convertido) aunque yo ya no necesitaba gritar eso, ya había sido salvado por alguien que pudo ver en mis ojos hacia mi interior, y aquella mujer que yo no conocía y ella tampoco a mi que con su música me había traído a la vida nuevamente...

Me sonreí ante el espejo, y pensé, quiero que ya sea lunes para agradecerle a Carlos lo que ha hecho por mi.

Desperté del sueño, de la pesadilla. Era alguien nuevo... Era yo.

"A partir de entonces cuando me preguntan, ¿Por que te gusta Evanescence? ¿Por que es tu banda favorita? yo respondo: Por que me salvo la vida."

viernes, 13 de julio de 2012

Se lo que es morir... Ya estuve ahí

Yo encontraré mi lugar entre las sombras...
Esta historia es larga, te lo advierto, pero es de lo mas profundo de mi alma...
me apasiona contarla

Hoy me levante demasiado exaltado, tuve dentro de mi sueño una especie de flashback a un sueño que tuve hace ya muchos años...

Me levante entre sorprendido y asustado, sudando frió y demasiado tembloroso.

La razón, fue que dentro de mi sueño completamente sin sentido, (en el sueño estaba en la escuela tomando clase de noche), veía como si se tratara de pequeños fragmentos un sueño que había tenido hace muchos años, como si se tratara de una vieja cinta de película donde esta sobre grabado algo en el video original y que se alterna entre una y otra.

Desde el comienzo reconocí esas imágenes, así que al despertar lo que hice fue buscar dentro de mi memoria aquel sueño que tuve, (no te miento) a los 6 años, un sueño por mas escalofriante, tenebroso, obscuro y completamente fuera de la realidad pero eso si, muy real en cuanto a lo que sentí mientras lo soñé, un sueño largo, en el que fui capaz de sentir, oler, escuchar tantas cosas que ahí sucedieron.

El sueño comenzaba así:

Me encontraba en lo que suponía debía ser mi habitación, una habitación pequeña y vacía, pintada en blanco en medio de la noche, iluminada solo por la luz de la luna que entraba por la ventana sin cortinas a travez de la cual se veía un cielo azul obscuro típico de la noche con muchas estrellas.

Yo recostado en mi cama, observando la luna, demasiado tranquilo, en ese momento mi madre entraba a la habitación se sentaba en mi cama junto a mi y me besaba la mejilla con la dulzura que siempre lo ha hecho, solo que en completo silencio.

De pronto, una de las estrellas comenzaba a brillar mas que las demás y yo me quedaba observando como cada vez se hacia mas brillante, de tal manera que parecía que hubiera salido el sol... mi madre se ponía de pie junto a mi cama y mostraba una mirada de asombro ante tal fenómeno el cual a pesar de ser tan intensa aquella luz no lastimaba a la vista, era incluso sin temperatura, ni cálida ni fría, de hecho muy reconfortante.

De entre aquella luz se comenzó a formar una silueta como si viniera caminando dentro de la luz como si fuera un túnel brillante, entre mas se acercaba mas tenue se hacia la luz, cuando por fin aquella silueta llego a la habitación, descubrí para mi asombro que se trataba de un ángel... un ángel vestido de azul, pero no como normalmente visten a los ángeles, mas bien vestido como si fuera una persona común, con un rostro eso si muy bello, llevaba una especie de bastón, y unas alas no con plumas, si no como si estas estuvieran hechas de alguna clase de energía, luminosas y al parecer nada solidas, como si fueran luz.

El simple hecho de la presencia de aquel ser me hizo sentir mucho temor, estaba como paralizado observándolo, solo pude mover la cabeza y mirar a mi madre aun con aquel rostro de sorpresa, y volver a mirar a aquel ser tan maravilloso pero el cual me causaba un gran temor.

En ese momento su voz inundo toda la habitación, pero en realidad no era la habitación, era mi cabeza llena de su voz, y aquel ser no movía los labios al hablar, ni abría la boca, pero su voz era escalofriante, pero hermosa, como cuando escuchas una melodía bien interpretada, que te eriza la piel, así era su voz.

Entonces dijo: (no recuerdo con exactitud sus palabras)

-Tu, debes aprender que para poder se debe querer, y luchar es tu destino, pero tu misión ha terminado en vano, deberás irte de este mundo, tu eres quien lo ha decidido así, mira a tu madre- yo lo hice la mire y vi a mi madre derramando lagrimas en silencio, volví mi rostro de nuevo ante a aquel ser que continuo hablando -tu eres la razón de esas lagrimas que ella derrama con tanto dolor, comprender el significado sera tu prueba, recibirás tu recompensa por hacer lo correcto, tu debes saber que hacer, por ahora irte de aquí es lo que harás.

Me dieron tanto miedo todas esas palabras, mire desesperadamente a mi madre y ella me tomo la mano pero no dijo nada... en ese momento sentí que me movía, que flotaba, la luz inundaba de nuevo todo, y la luz me llevaba hacia ella, mire y mi madre y aquel ser se iban quedando cada vez mas lejos, mas y mas hasta que la luz ya no me permitió verlos mas...

Cerré con fuerza mis ojos y fue como quedarme dormido, de pronto me sentí vacío limpio, sin problemas sin miedo sin nada...

Desperté, abrí mis ojos creyendo que el sueño había terminado y si había terminado el sueño pero estaba en una banca de piedra húmeda y fría, del cielo caía algo grisaseo que me di cuenta que era como ceniza pero nunca tocaba el suelo, se desvanecía antes de tocar el suelo, aquel escenario era deprimente, parecía haber salido de un viejo cuento medieval, si así es todo era medieval, había chozas hechas de madera, los pisos de piedra dura y gris, en el centro de aquella plaza lúgubre había una fuente con una cruz al centro de la cual caía agua pero sin hacer ruido, de hecho no había nada que hiciera ruido.

Me levante y seguí mirando, aunque yo estaba completamente tranquilo, para mi sorpresa descubrí que vestía una especie de túnica (muy medieval y gris) quise ver mi rostro y corrí hacia la fuente para reflejarme en el agua y si pude ver mi rostro pero completamente sucio, y pensé, debió ser la ceniza, tome agua de la fuente y me lave la cara en cuanto hice eso y abrí los ojos pude ver que no existía fondo en la fuente era infinito pero alcance a ver allá bajo el agua mi casa, como si la estuviera viendo desde un helicóptero, no lo dude y quise lanzarme al agua pero una mano me tomo del hombro mire para ver quien era y era un hombre viejo, muy viejo con barba de mirada triste que me decía:

-no lo hagas, solo así duplicaras tu condena, es demasiado fácil irse por ahí pero de algo estoy seguro nunca llegaras a tu destino, aquí he envejecido por intentar irme por ahí.

Baje del borde de la fuente y camine junto al anciano a sentarme a la banca donde estaba recostado antes, cuando me senté vi que había mas personas por ahí, caminando con la cabeza inclinada, todos con aquellas grises túnicas, y con el mismo semblante de tristeza. Todos, hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos, todos tristes.

-Tengo que regresar a mi casa con mis padres- le dije al anciano -Dime por donde ir.

El anciano me miro y me dijo -el camino es único para cada persona-

-Ten cuidado- agrego el viejo -No hagas algo incorrecto que ellos saben lo que hacemos.

Después ahí sentado en la banca, sentí como si hubieran pasado años, me sentía de mayor tamaño, diferente pero a la vez igual.

No recuerdo muy bien como paso pero hablaba con las personas que ahí estaban, escuchaba sus historias, los veía llorar, los veía intentando buscar respuestas a lo que les había pasado.

Vi a varios lanzarse a la fuente, y no los vi volver...

Me estaba desesperando por completo, recordé a mi padre, a mi hermana, a mi madre, la recorde sonriéndome, la recordé besándome, abrazándome, la recordé llorando junto a mi cama mientras estaba enfermo...

Y llore, llore tanto que había perdido las fuerzas, tanto que me eche la culpa de estar ahí, tanto que grite muy fuerte, tanto que me imagine el dolor que estarían sintiendo mis padres en ese momento y volvió a mi la imagen de mi madre llorando mientras aquel ser me llevaba de ahí.

Corrí hacia la banca que estaba junto a la fuente, para mirar al fondo, pero al llegar a ahí estaba una mujer sentada en la banca con la cabeza cubierta, la escuchaba sollozar.

Me olvide por completo de mi dolor, me senté junto a aquella mujer y le dije:

-Es demasiado triste estar aquí, perder todo lo que tenia; pero al menos no necesitamos comer, ni beber, no hace frió, no hay calor, no llueve, no existe la noche, nunca se asoma el sol, siempre están estas nubes las que le dan esta suave luz a este lugar.

La mujer dejo de sollozar, pero no dijo nada así que le continué hablando, algo que no había hecho, siempre escuche a los demás que estaban ahí pero nunca había hablado yo de mi.

-Estar muerto no duele, no es tan malo, tan solo se siente tristeza, pero eso es algo a lo que nos acostumbraremos hasta que logremos avanzar por donde debamos ir, para llegar a donde el sol brilla y no lastima y donde no existe nada mas que la felicidad. Aquí todo es gris, todo hasta nosotros somos grises.

Silencio...

-Extraño a mi hijo... -dijo la mujer.

-La entiendo, yo extraño a mi mamá.

La mujer levanto la cabeza se destapo la cara y era ella, era mi madre, llorando pero esta vez con una sonrisa en sus labios; la abrace, le di un beso, nos quedamos ahí abrazados al parecer toda una eternidad.

Abrí los ojos y estaba rodeado de luz, aun entre los brazos de mi madre, me sentía feliz, demasiado feliz, y entonces escuche de nuevo la voz del ángel que decía:

-Has encontrado lo que buscabas ahora tienes tu recompensa...

Mucha luz demasiada luz...

Me senté, abrí los ojos, estaba en mi habitación, mi hermana en la cama de abajo de la litera, sonreí como nunca, estaba llorando.

Volví a dormir.

En cuanto mi mamá me fue a despertar, la abrace con fuerza, con mis pequeños brazos le di un beso casi interminable y le dije... Mami Te amo... 

Ella sonrió y me dijo... yo también te amo mi cielo.

Lo mismo hice con mi hermana quien me miro como si yo estuviera loco, a mi papá no se lo dije, antes el y yo no llevábamos una buena relación y no me nacía hacerlo...

Pero hoy que recordé ese sueño, y en cuanto mi padre volvió del trabajo, lo abrace, y lo bese y le dije... Papi te amo...

Como algo extra, debo decir que ese sueño, nunca se me ha olvidado, la noche anterior vino de nuevo a mi mente, recordándome que tengo que seguir buscando mi camino, que debía decirle ese te amo a mi padre, que debo luchar para no llegar a aquella triste aldea y al morir llegar a aquel lugar de felicidad... 

Y estoy derramando lagrimas en este momento pero lagrimas de alegría, por que se que mis batallas las librare correctamente... gracias a ese mensaje que vino en el momento justo, ojala lo hubiera recordado en mis momentos mas obscuros... pero ahora lo recuerdo y seguiré...

Ese ángel, se que me cuida, lo se muy bien...

Y no puedo decir que fuera algo estúpido aquel sueño, ni que me lo invente, ni mucho menos...

Tenia solo 6 años cuando tuve aquel sueño... 6...

no creo que en la cabeza de un niño exista tanta información ni tanta lógica de las cosas... este fue un mensaje... que vino de no se donde pero vino a mi

Al menos ya se lo que es morir... ya estuve ahí.

Un dibujo un tanto burdo de aquel lugar de tristeza

jueves, 5 de julio de 2012

Mi Exilio (Parte 3) Sinceridad


Fue entonces que desperté... me sentía débil, con mucho frío, pero en mi corazón ya no sentía nada, o por lo menos no sentía nada bueno.

Mire al rededor en el suelo había sangre, y un agradable ardor en mi muñeca... la mire y solo pensé... maldita cicatrización tan rápida que tengo... o tal vez es que el corte no fue profundo.

Ya parecía pasatiempo durante semanas prácticamente hacia dibujos sobre mi piel, y verlos de ese color rojo tan hermoso me hacia sentir que hacia arte con eso.

En una ocasión accidentalmente rompí un vaso de cristal fue tan agradable ver como salia sangre que presione con fuerza y sentí ese magnifico dolor entre mas sangre... en ese momento mi madre entro a la cocina pues había escuchado el estruendo del vaso al romperse... vio mi mano y tuvo que llevarme a que me hicieran una curación y me limpiaran la mano de residuos de cristal.

Que gran disfrute tenia del dolor...


Mi vida era una completa porquería...

Un día de escuela... que había llegado temprano a clase, me encontraba sentado solo en el salón, divagando entre mis miles de fantasías estúpidas. Cuando de pronto la prefecta se acerco al salón y escuche que dijo claramente:
-Aquí es tu salón de clases... -Me miro y dijo- Que bueno que estas aquí Edson.

Yo la mire y vi que venia con un muchacho, pero no le di mucha importancia y seguí con lo mio.

La prefecta le dio algunas otras indicaciones a ese muchacho y entonces volvió a dirigirse a mi:
-Edson, hazme el favor de darle el horario a tu nuevo compañero, y ponerlo al tanto de las clases por favor.

-Esta bien- Respondí sin mirar a ninguno de los dos... y escuche los tacones alejarse del salón.

-Hola, me llamo Carlos- dijo aquel muchacho... pero nuevamente no lo mire.

Comencé a mover cosas dentro de mi mochila y saque el horario, me puse de pie, me acerque a Carlos y le dije... -Este es el horario anotalo mientras te explico como están las cosas: Yo soy Edson, el jefe de grupo...

-Mucho gusto Edson, me llamo Carlos... dijo nuevamente y extendió su brazo mientras se ponía de pie.

Yo lo observe como si aquel gesto de el hubiera sido una ofensa para mi, pero como mis buenos modales siempre los tenia claros le di la mano brevemente y continué explicando todo.

Cuando termine de explicar todo, el me miro y me dijo: -Eres muy serio, seco, demasiado mamón pero sabes que, me caes bien.
Y sonrió ampliamentene.

Yo me quede como idiota parado ahí analizando y tratando de creer que lo que acababa de escuchar no era cierto.

Me fui a mi lugar pasmado, pensando que nunca nadie me había hablado así, mirándome a los ojos y con tanta sinceridad como aquel muchacho.

Ese día el fue atacado con preguntas por todos mis compañeros y me dio tanto coraje que le preguntaban las mismas preguntas bobas que a mi me hicieron, y me levante al ver que el los estaba mandando al carajo a todos y les dije.. -Déjenlo en paz, se ven tan idiotas haciendo eso como no tienen idea.

Todos en automático me miraron con desprecio y se alejaron, no obstante había sonado ya la campana del receso.

-Caen mal, no puedo creer que sean tan idiotas- le dije a Carlos mientras veía como todos se alejaban.

Carlos soltó una fuerte carcajada y dijo: -Tienes razón pero déjalos, no te enojes por tonterías como esas.

-No son tonterías.- Dije yo mientras lo miraba.-A mi me hicieron lo mismo y hartan.

-¿ También eras el nuevo en la clase? - Pregunto Carlos de manera interesada.

-Si... -Respondí yo -Pero yo si entre desde primero solo que dos meses después.

-¿Eras de otra escuela o de donde venias tu?- Pregunto Carlos

-Del D.F.- le respondí -Ahí nací, esa ciudad nada comparada con este pueblo, nunca me gusto cambiar de ciudad, yo quería nacer y morir en el mismo lugar.

Carlos comenzó a reír, cosa que me pareció una burla.

-Perdóname... -Dijo el- como que haces mucho drama por eso no?, imagínate yo nací en Acapulco, a los tres años me fui a vivir al D.F. cuando tenia 6 me fui a Tabasco y a los 9 me fui a Mexicali... nunca he tenido un lugar estable para vivir, tu te mueres por una sola vez que lo has hecho y yo que llevo toda mi vida de aquí para allá ya debería haberme matado 100 veces no crees.

Me quede sorprendido, mirándolo, y pensando que el tenia razón ademas como demonios sabe que me quiero morir.

Comencé a reír entonces yo también... hasta me sorprendió el sonido de mis carcajadas, hacia ya tiempo que no la escuchaba.

Entonces me senté junto a el, me dio uno de sus sándwiches, y me dijo: -Ahora me caes mejor...

Y así todo el receso platicamos de nosotros y algo que me impacto demasiado fue que yo sonreí de nuevo y sin finjir.