lunes, 13 de agosto de 2012

Mi Exilio (Parte 5) Nuevos Caminos (Capitulo Final)


Me levante el jueves y vi a mi alrededor, el sol brillaba desde fuera con una intensidad hermosa, iluminaba mi habitación, la cual estaba limpia, ordenada, con aroma a rosas (por la varilla de incienso que le había robado a mi madre).

Me puse de pie frente a la ventana, y deje que la luz y el calor del sol me golpearan de lleno, observe mi joven cuerpo semidesnudo de 15 años frente al espejo (llevaba calzoncillos). Me miré como nunca antes lo había hecho, observando cada detalle de mi cuerpo, mis manos, mis brazos, mis piernas, mi torso, mis hombros, luego mi cara, mis labios, mi nariz, después mis ojos, algo me enterneció, me emociono, me sorprendió de esos ojos, y eso era un extraño brillo, un brillo único de una persona llena de vida, como los ojos de un niño con su mirada llena de ilusión e inocencia. Sonreí.

Era jueves, el lunes, martes y miércoles no me había presentado a la escuela a causa de una serie de malestares estomacales, el doctor menciono algo sobre a causa de tensiones y estrés, me mando reposar y me podría presentar a clases nuevamente el jueves, pero era jueves, jueves 13 de marzo del 2008...

Claro era mi cumpleaños numero 15, me sonreí al espejo, me vestí rapidamente y vi a mi madre sentada en el comedor, se levanto de un brinco y me abrazó

-¡Feliz Cumpleaños!- dijo ella mientras me abrazaba
-Gracias, mamá. -Respondí yo

Mi mamá intentó soltarme pero yo no la solté, solo le di un beso en la mejilla y le dije...
-Mami, te quiero mucho

Ella me abrazo fuerte, muy fuerte, y yo comencé a llorar, ella también, entonces le dije:
-Perdóname por lo mal que me he portado contigo.

Mi mamá se alejó y tomo mi cara entre sus manos mirándome a los ojos y me dijo:
-No tengo nada que perdonarte, eres mi hijo y te amo de cualquier manera.

Estuvimos así un rato mas.

Al llegar a la escuela, presente mi justificante de las faltas, me puse al corriente de tareas con mis profesores y demás. Ese día me sentía diferente, me sentía mas yo, de hecho creo que los demás también notaron la diferencia.

Carlos se me acerco y me pregunto
-¿Como estas?

Lo abrace, y le dije al oído, "muy bien, gracias"

El se separo de mi y me miro incrédulo.

Le explique todo lo que había pasado desde el viernes que el me golpeo, el me miraba interesado, y cuando termine de explicarlo todo le agradecí nuevamente su ayuda.
El bromeo diciendo:
-Ya veo que el golpe te sirvió, solo tenias flojas algunas piezas.

A partir de ese día todo cambio para mi y para todos los que me rodeaban, poco a poco, hablaba con mis demás compañeros, nos reíamos, se iban ganando mi confianza y yo la de ellos, muchos me decían cosas como "Creí que eras mala onda", "Creí que eras un mamón" , "Finalmente eres una gran persona".

Y así paso marzo, abril, mayo, y junio llegaba a su fin estaba de pie frente a mis compañeros de la generación, en la ceremonia de graduación de la secundaria, yo quien por ser el alumno ejemplar de la generación tenia el derecho de dirigir unas palabras a mis compañeros.

Durante semanas, junto con mi maestra de Lectura buscamos algún pensamiento o reflexión que quedara para el momento de despedida, y lo encontramos, se trataba de una reflexión sobre personas que se embarcan juntos desde el principio, todos buscando llegar al mismo destino, como es que un barco enfrenta tormentas y debe saber sobrevivir a ellas, todos los tripulantes buscan hacer que el barco llegue a su destino pero a la vez todos tienen un destino final distinto, en un barco de conocen personas nuevas, se aprende un nuevo estilo de vida, se aprende a compartir y  a la vez a remar juntos. Pero al final cuando el barco haya llegado a su destino, todos bajaran, se dirán hasta pronto y continuaran sus nuevos caminos.

Cuando termine de leer aquel texto, y agradecí por su atención, mientras escuchaba el aplauso de mis compañeros mire hacia adelanta y vi sus rostros, surcados en lagrimas, gritando de alegría, emoción, nostalgia. Yo estaba feliz, completamente feliz.

Durante el evento, me decía a mi mismo, ¿Por qué habré dejado pasar tanto tiempo? ¿Por que me tuve que alejar de estas personas si son maravillosas, en los últimos meses me había tomado el tiempo de conocer a todos y cada uno de mis compañeros de clase, vaya que personajes, vaya que historias. Pero el tiempo ya no podía volver atrás aunque me hubiera gustado conocerlos mas ya era tarde.

A mi lado Carlos, sonriendo constantemente, hablando con otras personas y yo en mi lugar mirando al rededor.

Después de un rato Carlos me dijo
-Ven acompáñame-

Yo lo seguí, salimos del salón de fiestas, fue hasta el coche de su madre y saco de ahí un pequeño cuaderno rojo, me lo entrego y me dijo:
-Me tome la libertad de pasar este cuaderno entre los chicos del salón, les pedí que te anotaran algunas palabras de aliento, consejos, y cosas así, se que te hubiera gustado haberlos conocido desde antes y creo que esto te ayudara a ver que estas personas mas allá de tus malos tratos no te guardan ningún rencor.
Es un regalo de mi para ti, yo también colabore en este proyecto.

Yo sonreía, no sabia que decir ni como reaccionar

-Bien- dijo Carlos -Espero que no importe a donde vayamos, ni cuales sean nuestros caminos a partir de ahora, si nos encontramos geográficamente lejanos quiero que sigamos juntos dentro de nuestras cabezotas y corazones. Ed, te quiero mucho amigo.

Me abrazo fuertemente, y yo a el, comencé a llorar (como era ya mi costumbre), le dije al oído "gracias", "gracias por todo lo que has hecho por mi, me has salvado de lo mas obscuro y ahora mírame aqui estoy gracias a ti".

-No, gracias a ti que supiste comprender- dijo el

-Necesito hacer algo...- le dije mientras me alejaba un poco de el, -Espero no te enojes-
-Haz lo que tengas que hacer- me dijo el sonriente

Me acerque y le plante un beso en la mejilla, el me miro perplejo y sonriente a la vez.
-¿Por que lo hiciste? - Me pregunto
-Me nació hacerlo, como amigo mio, siento que así podía hacerte saber cuanto era mi agradecimiento y mi cariño por ti, no lo tomes a mal, es solo un beso, como el que le daría a un hermano, entiendes... - me quede en silencio y el también, entonces continué -Creo que fue demasiado...

-No, no fue demasiado, entiendo a lo que te refieres, te quiero Hermano, y gracias a ti también por permitirme entrar en tu corazón.

Nos abrazamos nuevamente y después de que se me quito la hinchazón de los ojos, regresamos al salón.

En la noche, antes de dormir, leí las notas de ese pequeño cuaderno, una a una, frases como "no te conocí muy bien" "me hubiera gustado conocerte mejor" "Eres buena persona a pesar de todo" "Eres increíble" "nunca creí conocer a alguien tan inteligente" "te deseo lo mejor" "Suerte" estas frases aparecían demasiado, y todas con significados fuertes todas esas frases que en comparación con la pagina que me dedicaba Carlos no se comparaban ni si quiera un poco... Carlos con su simple:

Ed, Me dio mucho gusto ser tu amigo, te deseo que tengas una MUY FELIZ VIDA, diviértete todo lo que puedas

Con eso me pudo decir mas de lo que hubiera gustado escuchar, "Muy feliz vida" "Diviértete" eso era lo que mas importaba entre todo, no había vivido últimamente ni me había divertido si quiera... entonces supe... este es el momento, todo se acabo, debo comenzar de nuevo, andar a paso firme, me encontrare con infinidad de obstáculos y fracasos, pero debo saber buscar la solución en lugar de dejarme caer... Gracias decía yo, gracias por poner en mi vida a este tipo de personas, gracias a esto se que no estoy solo, y debo conocer a mas personas, debo buscar nuevos caminos.

1 comentario:

  1. En parte estoy triste que se terminará, pero me encantó el final... aunque pensé que pasaría algo entre este chico carlos y tú... pero luego recordé lo que dijiste en uno de tus primeros posts. En fin, me encantó... a veces nos cuesta abrirnos y eso las personas no la entienden hasta que nosotros demostremos lo que realmente somos!

    Un abrazo
    Erik!

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