miércoles, 24 de octubre de 2012

Amado Otoño:

Otoño...

Como cada año has vuelto, trayendo contigo recuerdos de infancia,
recuerdos de sueños, momentos que me hacen sonreír y momentos que me hacen llorar.

Camino hoy al atardecer, envuelto entre el viento que a mi alrededor se arremolina,
moviendo mi cabello y mis recuerdos.

Miro al cielo, y ese peculiar tono rojizo que me hace pensar
en la lagrimas de sangre de aquel otoño, pero también aquel amor que se despedazaba en un otoño no muy lejano.

No te estoy diciendo, Otoño, que tristeza me causas
Mas bien en mi causas, una sensación maravillosa de tranquilidad.

¿Por que lloro?
Bien, te diré que es el recuerdo vivo del ayer,
pero no duele, ya no lo hace, es el reflejo tan solo de mi alma de aquellos días.

Fue en un otoño que la vi hermosa como nunca,
fue en un otoño que la besé, fue en un otoño que la dejé.

Pero también recuerdo, fue un otoño donde sufrí, un otoño donde lloré, un otoño donde morí.

Y fue otro otoño donde escuche aquellos acordes, aquella voz,
Un otoño fue cuando la fuerza de la amistad se hizo presente.

Y cuando todo ya estaba muy bien, y un verano conocí a la segunda persona que me robara el corazón, llegaste ingrato otoño... y desgarraste con tu viento nuestros corazones y todo murió...

Si, ese otoño del año anterior, que comenzaste bien y a la mitad, decidiste ser el escenario y recolector de mis lagrimas una vez mas; hoy todavía me duele y esa herida no ha terminado de sanar.

Que sorpresas me traes bendito otoño, tan tranquilo que has pasado hasta el día de hoy, ¿Que día será el que decidas hacerme llorar una vez mas?...

Aunque pensándolo bien, ya te conozco bastante,
mi querido Otoño, y si como tal hoja seca me quieres hacer caer,
ten por seguro que caminaré de nuevo, hasta el final de los tiempos.

Causaras dolor, emanará sangre de mi corazón,
se mancharan mis días de dolor carmesí,
y de mis ojos brotara la misma sangre con la que he de sanar.

Ya estoy listo mi amado Otoño, pero listo para luchar esta vez.

Pues te amo Otoño, pues aunque sufrir me has hecho, aprender de ti he logrado.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Nueva Vida (Parte 2) Juntos Otra Vez 2.3

La tome de los hombros, y me acerque a ella... deslice mis brazos a su cintura y de pronto... 

sus labios y los míos colisionaron entre el amor, en la sensación mas suave y placentera que el mundo... nuestro mundo hubiera sentido antes...


Ella bajo su cabeza y la recargo en mi pecho... yo recorrí mi mano sobre su largo cabello obscuro, y nos quedamos fundidos en ese abrazo que pudo haber durado siglos enteros...

Andy y yo nunca nos hubiéramos separado de aquella posición si no hubiera sido que comenzó a llover.

Ella tomo mi mano y caminamos bajo la lluvia hasta llegar a su casa.

Entramos y no había nadie en casa, ella subió las escaleras y al cabo de un momento regreso con una toalla para mi y otra para ella. Ella se percato que yo me había quedado inmóvil, de pie frente a ella, yo solo la observaba, y entonces fue que ella quito la toalla de mis manos y con la delicadeza que la caracteriza froto suavemente mi cabello en la toalla. Cuando por fin pude verla de nuevo clave por completo mi mirada en su dulce rostro, observe esos dulces ojos, me detuve un tiempo en sus labios y baje entonces mi mirada aun mas... la lluvia había transparentado su blusa, y ahí podía ver yo la perfecta silueta de su sostén, su abdomen tan maravilloso...

Ella se acerco de nuevo a mi y me beso... en esa cercanía de pronto ella salto y dio un paso haca atrás, me miro sorprendida pero su mirada no había estado fija en mi cara... y me di cuenta que miro directamente a mi entrepierna... y como era obvio una erección la había sorprendido.

No se como fue, pero caímos sobre la alfombra mientras ella me quitaba la camisa, después estábamos ya en el sillón y ella ya no tenia blusa... termine sin pantalón mágicamente... la energía eléctrica se interrumpió por la lluvia... y ella y yo seguíamos generando mas impulsos eléctricos sobre nuestros cuerpos... 

En el exacto momento en el que ella se disponía a deshacerse del sostén... llego a mi la voz... esa voz que muy frecuentemente odio... 
-Es tu mejor amiga, tu amiga de la infancia-

Me levante como resorte, comencé a vestirme... ella me tomo del hombro y me dijo...
-¿Que pasó? ¿Por que te levantas así tan de prisa?

Yo la mire, tome una de las toallas del suelo y la puse al rededor de sus hombros
-Andy, no puedo hacer esto, sabes que te quiero, pero no quiero que después de todo esto nos afecte mas de lo que mi partida ya lo ha hecho.

ella me miro como si no entendiera, entonces agregué:
-No quisiera fallarte al respeto de esta manera, y no obstante no tenemos nada para protegernos... te ruego no lo tomes a mal, solo piensa que no quiero herirte... 

Ella asintió con la cabeza y mirando el suelo... pero después me miro y me dijo en un tono de lo mas tranquila:
-Sabes, tienes razón... no me gustaría que nuestra buena relación se afecte de ninguna manera... por eso te quiero mucho.

La tomé de la mano y sonreímos los dos.

Nos vestimos nuevamente, y ella me acompaño a la puerta de su casa... ya no llovía así que podía irme tranquilamente...

En ese momento... ella me tomó de la cintura y me dijo:
-Te juro que jamás en la vida te olvidaré, siempre serás para mi el mejor de mis amigos... 

-Te quiero mucho mi niña- le dije sonriendo -Jamás en la vida te dejaré sola, aunque esté lejos aqui estaré... y le toque la frente...

-No- replico ella y se tomo el pecho -Aquí.

Yo solo sonreí y baje la mirada..

Ella me levanto la cabeza y me dijo mirándome fijamente a los ojos:
-Quiero ver bien esta mirada, para jamás olvidarla... y otra cosa... Te juro que este es el ultimo...

Y nos besamos en ese momento, por ultima vez en toda nuestra historia, bajo el cielo nocturno un domingo 24 de marzo del 2009...

Sonreímos y ella me despidió con la mano, le prometí llamarle nuevamente para vernos nuevamente antes de irme de vuelta a casa.

Camine entonces en silencio, pero mas reconfortado que nunca... bajo ese cielo estrellado y pensando ¿Puede el amor recordarme como volver a casa?
-Si así es... ya has vuelto a casa fuera del dolor y vuelves a ser tu... 

Dijo certeramente aquella vocecita.

Y Este capitulo aun no concluye...

jueves, 11 de octubre de 2012

Situaciones Incomodas

"A veces los placeres mas grandes, son los que nos causan mas repulsión"
Hace un par de días si no mal recuerdo, caminaba con mis compañeros de escuela hacia donde tomo el autobús a casa, platicábamos de mil y un cosas y reíamos de tontería y media.

Al cabo de unos 10 minutos llega mi autobús, y una de mis compañeras sube conmigo al mismo transporte, nos sentamos en la parte trasera y comenzamos a platicar, continuamos con lo que hablábamos antes de subir al autobús.

Ella baja antes que yo, se despide de mi y me quedo solo en el asiento trasero, solo me recorrí hacia la ventanilla para ir viendo el exterior, en ese momento el autobús estaba casi vacío, excepto por 3 personas mas que iban sentadas en los asientos de enfrente.

Pasamos 2 calles mas y ahí sube un chico común, como cualquier otro, apuesto y sencillo. Lo extraño del asunto es que me miro durante su recorrido hasta su asiento (dos delante del mio del lado derecho).

Decidí no darle demasiada importancia a su mirada, así que me refugie en mis audífonos y mire hacia la calle.
Entre la vibración y movimientos del autobús y la música que escuchaba, comencé a quedarme dormido, mis ojos pesaban y se cerraban por si solos.

De entre esas ocasiones que abría los ojos, me percate que el chico me miraba, eso me hizo sentirme incomodo y creí que tal vez era cosa de mi imaginación, pero aun así sentía el peso de su mirada sobre mi.

Al cabo de un rato, el chico se levanta de su asiento y pensé "Ya se va a bajar del autobús" pero no fue así  solo camino hasta la parte trasera y se sentó junto a mi.

-Hola!- me dice el chico devorándome la confianza con su mirada.
-Hola- le respondo yo muy nervioso.
-¿No hay problema si me siento aquí verdad?- me dice muy sonriente el chico.
-No, ninguno- le respondí.

Silencio...

-Llevo rato observándote sabes- Me dice el chico.
-¿A si?- mentí -¿Y por que?
-Bien, no te lo tomes a mal, pero la neta (la verdad), es que estas guapo. -Me dijo el chico quien seguía acuchillandome con su mirada.
Entonces continuo diciendo al ver que no le dije nada: - Eres de esas personas que tienen un atractivo no convencional, diferente, único.

Silencio...

-Tu cabello me gusta, tus ojos, tus labios tienen algo especial, tu...
-Ya no digas nada mas!- le pedí de manera tajante.

El me miró, aun con mas intensidad, así que me levante del asiento y toque el timbre de parada. El autobús se detuvo y me baje rápidamente de el, comencé a caminar rápidamente (como acostumbro caminar normalmente) en una dirección que ni yo sabia.

De pronto sentí que alguien me tomó del hombro, y me gire para ver de quien se trataba y para mi desgracia era el mismo chico, que se veía cansado como si hubiera corrido un maratón.

-Discúlpame, solo quería decírtelo, me llamaste mucho la atención.- me dijo el chico mirándome apenado.

-No vuelvas a buscarme, ni acercarte a mi- le dije aun enojado.

El chico, me tomo del brazo al ver que comencé a caminar nuevamente, yo me gire a mirarlo a la cara, lo tome de la camisa, como en señal de enfrentamiento, pero el aprovecho ese momento y me beso...
Yo lo mire con mas odio aun, pero cruce mi mirada con la mía, el error mas grande que pude haber hecho, y entonces, lo besé yo también.

Cuando eso sucedió, todo paso rapidísimo, lo besé, lo empuje, el cayó y yo salí corriendo de ahi... el no me siguió  y tome el autobús que por suerte llego en ese momento.

Todo el camino, fui pensando en ese extraño chico, el beso y su profunda mirada...

Nunca nadie me había causado repulsión, coraje y enojo combinado con un deseo tan fuerte como ese...

Lo que ahora quiero... es que ojalá no me lo vuelva a encontrar otra vez...