domingo, 4 de noviembre de 2012

Pensando en ti...

Y llovía esta tarde...
Hace mucho que no llovía así.

Entre las nubes grises aun pasaba un poco de esa luz difusa que el sol dejaba en este bello atardecer.

Y te recordé entonces... así que te llamé... y fue increíble como a pesar de todo... aun había algo ahí.

Tu suave voz y temblorosa...

-Hola- como no creyendo que fuera yo quien te llamaba.
-Hola, ¿Cómo estas?- dije yo mirando al cielo y pensando en tu rostro.
-Bien, gracias... ¿Y tu?- preguntaste aun con esa voz temblorosa.
-Bien, extrañándote...-respondí yo mientras mi corazón se aceleraba.

Te quedaste entonces en silencio... supongo que recordabas nuestra ultima charla...

-Se que fui un tonto- me dijiste llorando- yo y mi forma tan estúpida de comportarme. He aprendido que lo que hice estuvo mal y de la manera mas cruel... perdóname... yo jodí todo lo nuestro.
Aquel día termine la llamada sin dejarte hablar mas mientras lloraba de rabia, pero no rabia contigo, mas bien conmigo... pues si habías comenzado a comportarte así, a tenerme esos celos, a reclamarme todo, fue por que yo te di las razones para hacerlo.
 -¿Me extrañas?- preguntaste con la voz mas incrédula que jamás te haya escuchado.
-Si así es, he estado pensando en ti y...
-Ahora resulta- me interrumpiste ahora si con una voz segura- la otra vez me dejaste llorando, como tonto, intentando hablar contigo y tu solo te fuiste muy feliz.
-Yo nunca estuve feliz -Te dije - aquella vez te dejé así por que no soporté escucharte llorando, ¿Sabes por qué? porque tu no hiciste nada malo, y me estabas pidiendo perdón, fui yo quien jugué contigo, quien te traiciono, quien te dejo caer. Tu solo reaccionaste de acuerdo a lo que sucedió, pero quien lo provoco fui yo.

Silencio de tu parte.

-Te conocí en un momento donde tu necesitabas ayuda, estabas mal, hecho pedazos, acudiste a mi, sequé tus lagrimas, tome tu mano y te ayude a levantarte, a tomar las piezas que te hacían falta y entregártelas... pero algo falló aquí, y fui yo... yo jamás te mencione que estaba mal, jamás te dije que si tu estabas hecho pedazos yo estaba completamente destrozado, te apoyabas en mi que era polvo, y me desmoronaba todo, te mentí, te dejé caer cuando yo caí, fue fácil hacerte pensar que fuiste tu. Y yo sabia que realmente fui yo quien lo perdió todo... creíste ciegamente en mi, en mis promesas, en mis débiles manos te quedaste y buscaste calor en mi destrozado corazón que necesitaba de mas calor. Perdóname tu a mi... no me mereces... solo quería decirte eso... esa era la finalidad de esta llamada... adiós.

-Espera- gritaste al teléfono

Me quedé ahí, llorando, y tu no decías nada... yo no decía nada... nadie decía nada, nada hacia ruido, ni las gotas de lluvia, ni el rayo que rasgaba la ya obscura noche.

-Si no hubieras aparecido en mi vida... -dijiste lentamente y suavemente, tanto que me erizaste la piel- No estaría aquí viendo la vida de la manera en la que la veo ahora. Hasta donde se, me hiciste sentir valioso, eso fue lo que me enamoro de ti. Y se que tu también estabas mal, siempre lo supe pero no sabia que tanto lo estabas... Y lo que vale mucho mas que todo esto... yo aun... -Silencio breve- Aun Te Amo-

Y lo dijiste de tal manera que hiciste calmar mi tormenta interna...

-Ya no llores pequeño.
Dijiste con una voz tan paternal y tierna que me hiciste sentir protegido del dolor, ahora los papeles se habían invertido, y eras tu quien me consolaba e intentaba secar mis lagrimas.

-Pequeño- repetí yo, y comencé a reír entre lagrimas- extrañaba que me dijeras así.

-Prométeme que estarás bien... -Dijiste con esa tierna voz otra vez- yo me tengo que ir-

-Estaré bien, ahora estaré bien- te dije mientras limpiaba de mi rostro las lagrimas.

-Te amo...- dijiste nuevamente.

-Te amo a ti también- Te respondí y la llamada terminó

Mire hacia el cielo una vez mas... y ahora sonreía pensando en ti.

1 comentario:

  1. Dios! No tienes idea cuan identificado me siento con este post... en sí porque estoy viviendo una historia parecida, una de las tantas ya vividas... y no sé qué hacer. A veces alguien se apoya sobre un muro que es más blando de lo que parece...

    Buen post, saludos
    Erik!

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