domingo, 10 de febrero de 2013

Energía y escencia

-Mi querido príncipe .. -Dijo el viejo sabio mientras ponía su mano sobre mi hombro. -... no puedo mas que decirte que estoy muy orgulloso de ti.

El viejo camino de nuevo hacia el gran balcón, haciendo un ademán para que lo siguiera. Una vez ahí  en silencio contemplamos nuevamente el esplendor de todo ese reino, teniendo una muy agradable y silenciosa charla.

Pero todo era tan perfecto, esas calles serpenteantes, las inmensas torres, las pequeñas casas y las personas que vivían ahí... incluso el cielo se mostraba brillante, prefecto para la ocasión  realzando el escenario magníficamente.

-Te lo dije...- por fin hablo el viejo nuevamente -Solo tu puedes aprender lo que realmente necesitas. Ya has aprendido lo que es el valor, la amistad, la sencillez, el trabajo duro, la perseverancia, el sacrificio y el amor... pero no lo pienses así  no me refiero al amor como sentimiento, hablo de el como esencia  como energía  si así es, la energía que hace que todo esto se mueva, lo que nutre nuestras vidas, lo que le dio al hombre la capacidad de sobrevivir, el amarse a si mismo, a los demás, a su mundo... así es joven príncipe  eso es lo mas importante que has aprendido, y justamente lo que esperaba que aprendieras. Si sabes amarte, sabrás amar a los demás, si sabes amarte, sabrás amar a tu mundo y como lo has hecho, por que te amas has defendido ese mundo, si ese que esta justo ahí.

Mire la dirección de la mano del anciano, señalaba directo a mi pecho, en ese momento pude ver claramente frente a mi, la sonrisa de mis amigos de la infancia, todos y cada uno de ellos, personas que conocí a lo largo de toda mi vida, mi primer amor, mis hermanos, mi padre y mi madre sonriéndome dulcemente. Ese era el significado de mi mundo, ese era el amor que era mi esencia, mi energía para poder construir mi propia historia.

El viejo rey, me dio nuevamente un abrazo cálido y me dijo seriamente...

-Mañana estarás camino de regreso a casa y escucha con atención, vuelve a buscar a esa bestia, a ese demonio despiadado y demuéstrale en la batalla mas grande que jamás hayas tenido... que tu eres un héroe y que has sobrevivido para hacerle cara nuevamente.


Dicho eso, el viejo se alejo dejándome solo, observando nuevamente a la lejanía donde yo sabia debía volver a enfrentar a mi propio destino.