lunes, 23 de septiembre de 2013

Mentiras

Mi respuesta fue: Si
Me anoté en la lista de asistencia para el viaje cultural que realizaría la universidad a la Ciudad de México, con el fin de que la compañía de teatro fuera testigo de un buen musical puesto que pronto comenzaremos a montar la primer puesta en escena musical.

"Mentiras", fue la obra seleccionada por la coordinación puesto que es una de las mas populares del país, además es producto nacional.




Para ser sincero, no me convencía la idea de ir a ese musical, yo había votado por "Cats", "El show de terror de Rocky" y la próxima por estrenarse y bastante aclamada en muchos países: "Wicked". En fin, decidieron ver "Mentiras"

Una obra basada en los éxitos (mas cursis) mas importantes de los 80's en México, canciones que mi madre adora y que obviamente conozco.

Cuando estábamos fuera del teatro, veía a mis compañeros bastante emocionados, yo por mi parte estaba neutro ante todo esto. Quería ver la obra pero a la vez no me emocionaba.

Entramos, el escenario estaba a la vista, el telón abierto mostrando el arte del escenario, una especie de "Tocadiscos ochentero gigante". Sobre el, cuatro percheros con ropa femenina (Abrigos) y muebles extraños y coloridos, muy al estilo ochentero con luces neón por todos lados.

Dieron la tercera llamada... se apago todo y cuatro siluetas femeninas se colocaron tras los percheros y comenzó la música:

"Hubo una vez un país de miel 
Con tejados color bermellón 
Donde yo era reina y el era el rey 
En un reino de cuentos de amor"

El escenario giraba tal cual un disco de acetato, las voces eran impecables, su expresión demostraba todo lo que debían transmitir.

Se terminó la música y aplaude la audiencia... yo no podía ni moverme, mi rostro estaba tenso en una sonrisa de satisfacción total... no necesité de mas para arrepentirme de pensar que sería algo poco provechoso.

Una, otra, otra canción... una historia interesante, divertida, emocionante y llena de cosas tan geniales que hacen estremecerte.

La coordinación de los actores, el escenario gira y ellos tienen que ir transformando el entorno, seguir avanzando, saber cuando deben detenerse, cantar, bailar, decir sus diálogos... me sentí apenas microscópico ante tal espectáculo.

"Toda la vida coleccionado mil amores 
haciendo juegos malabares 
para no amarte en exclusiva
...
Toda la vida pensando siempre en tu egoísmo 
y por no ser esclavo tuyo 
soy el esclavo de mi mismo."

Éxtasis total, ya veía venir el desenlace  ya sabia que pasaría, no a ciencia cierta pero lo pude analizar a lo largo de la obra...

"Hoy voy a cambiar revisar bien mis maletas 
y sacar mis sentimientos y resentimientos todos 
hacer limpieza al armario borrar rencores de antaño 
y angustias que hubo en mi mente para no sufrir por cosa tan pequeñitas 
dejar de ser niña... para ser mujer"

Y de verdad me hizo salir viendo al mundo de manera distinta... cambio mi perspectiva de tantas cosas... ver a mis compañeros sonrientes, comentando los detalles de la obra, cantando las canciones, compartiendo su experiencia personal a lo largo del musical.

A mi me preguntaron: ¿Que te pareció?
Y yo solo dije: Que tenemos que trabajar muy duro. Aunque por dentro la música seguía sonando y me había llenado un espacio como si fuera alimento, me sentía satisfecho de ese momento.

-¿Ya te arrepentiste de creer que era mala idea ver "Mentiras"?- me preguntó Pablo.
-Me arrepiento totalmente, no quiero volver a cometer un error así  Le respondí sonriendo y subimos al autobús tarareando...

"Siempre vendrán, tiempos mejores..."

domingo, 15 de septiembre de 2013

Amigo...

Querido amigo, disculpa que me detenga a la mitad de este puente, que me quede parado buscando tu mirada que pronto se cruza y queda inmóvil.
Observa ahora como todo el mundo esta a nuestros pies, son solo pequeñas lucecitas de la ciudad que se van extendiendo y difuminando en la lejanía.
Disculpa, querido amigo, que me ria sin razón aparente y después dude en hablar, pero debes entender que mi corazón no puede con todo eso.
Yo se que debo irme, se que el tiempo nos dice que ya es hora de decir: Hasta luego. Que es probable que nos veamos de nuevo.
Disculpa que me limite solo a observarte y no hacer nada mas, pero no necesito mas que guardarte en mi mente para no olvidarte jamás.
Escúchame, amigo mio, volveré pronto, la distancia no es tan grande. Algún día verás como te sonrío nuevamente al encontrar tu mirada.
Me abrazas y dices que no quieres soltarme, que no quieres llorar, pero aun así suspiras con mucha fuerza.
Siento tu cabello entre mis dedos y tu corazón junto al mio latiendo apresuradamente ante tal momento de desprendimiento.
Continua nuestro camino, hasta donde debo abordar el autobús de vuelta a mi hogar. "Quiero llorar" me dices con voz quebrada y yo con fuerza te digo: "¡No lo hagas!"
Un ultimo abrazo y al oído, te digo lo mucho que te quiero. Nuestras manos rozan y como imanes se atraen y son difíciles de alejarse.
Te veo sonreír, querido amigo, y yo hago lo mismo. Así me dispongo a seguir sin mirar atrás, tomando mi asiento y perdiéndome en un lejano lugar.
Apenas avanza el autobús y da vuelta en la primer esquina... una lagrima recorre mi mejilla desde mi ojo. No pude, mi querido amigo, se que volveré a verte, pero aun así no quería dejarte.
Querido amigo... me duele decirlo... te extraño apenas deje de verte y creo... creo que me estoy enamorando.