miércoles, 24 de diciembre de 2014

Soy malvado

¿Se nace malvado?

Aquel día después de la comida decidí que no dejaría que "él" me arruinara el resto de la noche.
Me arreglé bastante bien, recogí la mitad de mi cabello con una banda elástica y el resto reposaba sobre mis hombros. Usé aquel pantalón verde que no acostumbro usar y la chaqueta de piel.
Al bajar a la recepción del hotel, estaban el resto de mis compañeros listos para irnos.

Al llegar a la plaza Carso todos estaban maravillados con la majestuosidad del museo Soumaya y un costado la entrada al teatro subterráneo donde en unos minutos veríamos "Wicked".

El ambiente color esmeralda y las emociones que comenzaban a surgir entre nosotros eran mágicas.

Al entrar al teatro resultaba impresionante ver el mapa de OZ y el gran dragón sobre nuestras cabezas. Yo estaba impaciente y aferrándome con fuerza a mi existencia para disfrutar todo lo que estaba por ver.
Dan la tercera llamada... aplausos... silencio y música.

Monos y coreografía, se eleva el mapa y el dragón amenaza con atacar. Munchkins celebrando y ¡miren! ¡Es Glinda!
Termina la primera canción, aplaudo sin pensar y mi piel sentía cada nota y la interpretaba como un escalofrío agradable que en ocasiones llenaba de lagrimas mis ojos.
Cecilia de la Cueva (Glinda) y Danna Paola (Elphaba) hacen una mancuerna increíble sobre el escenario. Coreografías impecables y voces que se meten hasta tus entrañas y te rasgan el corazón.

Podía reír a carcajadas y llorar al mismo tiempo, la orquesta magnífica, y todo lo malo de la vida desapareció escuchando cada canción.
Llega el momento de la tensión y sabía que era momento de desafiar la gravedad, llegan esas notas de aquella canción tan emblemática que conocía desde hace tiempo, Elphaba se eleva en el escenario y junto a ella todos nosotros, llegas al mítico nirvana y se hace obscuridad, fin del primer acto.
Ver a mis compañeros con sudor en la cara y con tensas sonrisas en su rostro significaba solamente que Wicked estaba cumpliendo su cometido.

Comienza el segundo acto y las emociones llegan a niveles insospechados, pasa una cosa y luego otra, te enojas, ríes, lloras, te preocupas y sientes que de verdad nada puede arreglar lo que pasa.
Te sientes verdaderamente enojado, te das cuenta que "el bien" no existe, sabes que solo queda hacer el mal. Es la única forma.

No hay bien sin castigo, ni acción benéfica sin un reclamo, si es malo hacer el bien entonces veo bien la realidad. Una crítica excelente a miles de situaciones en tantos países donde al buscar hacer un bien terminas castigado y condenado a muerte. Lugares donde importa más la imagen y lo que se dice en los medios es manipulado para hacer creer que las personas que buscan hacer el bien sean vistas con odio. ¿Entonces se nace malvado? o ¿es que la maldad es solo un concepto creado por los que tienen el poder para seguir teniéndolo?

Entre otras cosas nos demuestra que importa más el verdadero amor, la buena amistad sin importar las diferencias una amistad perdura. Todo aquel que llega a tu vida te cambia y todo vale la pena. Vivir sin dejar de soñar y cuando llegues al limite saber que hacer.

Y yo... ya lo sabía, ahora lo sabía.

Cuando terminó todo, estaba llorando y aplaudiendo, abracé a Pablo con fuerza y salimos juntos a hacer el mal.



miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Iniciar de nuevo o continuar por el mismo camino?

A veces creo que me detengo bastante en pequeños momentos solo para admirar lo que veo en mi.

Mañana de final del mes de octubre, el ruido de una ciudad enorme y el agua corriendo en el lavabo.

La ciudad de México siempre me pone de buenas, había llegado la noche anterior (viernes) y solo habían quedado ganas de dormir en el hotel hasta que fuera momento de despertar.
Me estaba lavando la cara y me quedé observando cada detalle de mi rostro y torso desnudo. Pasé mis dedos sobre la barba que recién había recortado en jueves y me causó una sensación extraña. Me gusta como se ve, me da "actitud" y pierdo un poco aquella imagen infantil aunque mis largas pestañas me recuerden a ojos femeninos.

¿Cómo era antes de esto? pregunté en voz alta sin respuesta audible y solo como una voz interna que me dijo: Acaso importa.

Mi ya larga cabellera reposaba sobre los hombros apenas rebasando su nivel, lo cepillé con cuidado y de nuevo mis dedos se sintieron raros al acariciar el cabello.

No soy el mismo de hace un año, hace un año tenía una imagen distinta, como si fuese otra persona, mis actitudes ya no eran tan en silencio, ya no era aquel que solo callaba y escuchaba, el que veía pasar la vida frente a sus ojos como un espectador, ahora era actor y participe de la vida que me pertenece.

Mi pezón brillaba al moverme y mostrar reflejada la luz de la lampara que estaba sobre el espejo, una pieza metálica presente en aquel lugar donde nunca creí introducir nada. Lo toqué y también me sentí raro.

Todo era de alguna manera una marca, una cicatriz y un recordatorio de él.

"Me gustas tan niño, pero yo quiero más al hombre que vive muy dentro de ti"
Sus dedos tiempo después peinando y despeinando la barba que me costó tiempo y dedicación hacer crecer. Sus labios rozando aquel vello facial que a veces se enredaba con el suyo.

"Tienes un cabello tan suave, ¿Has pensado en dejarlo crecer algo más?"
Sus dedos en mi nuca tocando el cuero cabelludo y de ahí hasta la punta del cabello que era un largo recorrido a la vez que sus labios tocaban los míos. Sentir sus dedos atrapados en algún nudo y tener que buscar la salida.

"No me puedes mentir, se que te vuelve loco cuando juego con tus pezones... a mi me excita"
Mostrarle que había adornado aquella zona para satisfacernos mutuamente e incitarlo a que jugara con el y su lengua en movimiento que erizaba mi piel y levantaba no solo los ánimos.

Aquella tarde, los miembros de la compañía de teatro y algunos invitados extras (también de la escuela) fuimos a comer, pues en la noche llegaría el evento por el cual estábamos en la gran ciudad, teníamos que presenciar el musical más grande que haya visto México: Wicked.

La charla se disolvía de vez en cuando y yo me iba de ahí pero regresaba a escuchar fragmentos de lo que hablaban.

Al ver el musical sentí tantas cosas, no podía creer que había visto lo que vi y salí satisfecho.
(Contaré más a detalle en otra entrada)

Al salir decidimos ir a un centro nocturno, cerca del hotel existen miles de lugares muy recomendables para pasar el rato.
Llegamos a un lugar con muy buen ambiente, buena música y buenas bebidas. Era impresionante como había mesas con parejas de enamorados heterosexuales y homosexuales conviviendo en total armonía. Las chicas (mis amigas) me invitaron a bailar y bailamos un poco. A lo lejos pude ver a un chico bastante atractivo que me observaba mientras estaba bailando.

No se si habrá sido el alcohol o cualquier cosa que estuviera pasando en mi que les dije a las chicas que quería ir a hablar con el y ellas me dejaron ir.

-Hola- le dije mientras sacaba un cigarro del interior del pantalón. -¿Quieres?- le dije extendiendo el cigarro.
-Claro- me respondió y me hizo una seña con la cabeza indicándome que saliéramos. Se levanto de la mesa en la que estaba donde una pareja se besaba con ímpetu.

Al salir me cubrí pues hacía frío y él hizo lo mismo. Encendí el cigarro y se lo dí a el. Saqué otro y lo encendí para mi. Ahí fuera sin tanto bullicio vi que de verdad era muy guapo, tenía la misma estatura que yo, piel clara y cabello obscuro. Tenía ojos grandes, nariz cómo del norte de europa y una sonrisa contagiosa. Barba de esas que apenas van saliendo y sus cejas eran el toque perfecto para una mirada intensa. Bastante delgado, como yo.

-Creí que no te acercarías- me dijo.
-Yo tampoco creí acercarme-
-Soy Daniel, por si acaso- me dijo sonriendo.
-Yo soy...- Decidí mentir sobre mi nombre- Carlos.
-Mucho gusto, ahora te pregunto, Carlos, ¿Qué quieres hacer?

Dudé un poco y le respondí sin verlo mientras inhalaba más tabaco.
-Disfrutar de esta noche.

El soltó una carcajada nerviosa y cambió su tono de voz a algo más seductor.
-¿De verdad quieres "disfrutar"?- Remarcando la última palabra mientras seguía sonriendo.
-¿Por qué lo dices así?- le dije haciéndome el inocente.

Él se rió nuevamente y continuamos hablando un largo rato. Él supo ya que le dije que me estaba hospedando en un hotel a una calle de distancia.

-¿No crees que tus amigos se preocupen porque no has vuelto?- me preguntó al cabo de 30 minutos.
-No, no lo creo.- le respondí.

Así que decidimos ir al hotel...

A la mañana siguiente me levanté de la cama y lo vi ahí de espaldas a mi, su piel blanca brillaba a la luz de los primeros rayos de sol. Era muy raro encontrar en mi piel la sensación de una piel tan suave y distinta a la que estaba acostumbrado. El chico era un año menor a mi, bastante más delicado y un aroma dulce y suave. Fue impresionante la cantidad de nuevas sensaciones a las que tuvo que acoplarse mi cuerpo.

Yo estaba acostumbrado a algo más firme, una piel más áspera y un aroma que me provocaba algo inexplicable.

"Que estúpido" me dije. No debo estar comparando cosas, el chico es bueno y además no lo volverás a ver. Me daba enojo darme cuenta que estaba tratando de sustituir algo que me hacía falta. Era estúpido y terminé reprendiendome por ello. Tomé una toalla y entré a la regadera.

Al salir del baño con la toalla al rededor de la cintura me encontré al chico que ya se había puesto de nuevo su ropa.

-Buenos días- me dijo.
-Hola- respondí yo mientras me vestía.
-¿Cuándo te vas?- me preguntó.
-Hoy- le respondí sin verlo.
-Yo tengo que regresar a casa, espero saber de ti muy pronto- Me estrechó la mano y salió del cuarto.

El chico me dejó junto al teléfono de la habitación una nota con su número y nombre.

"No volverás a saber de mi" pensé.
Tomé el papel y lo deposite en la papelera.

No sabía si era lo correcto pero debía tomar una decisión, iniciar una nueva historia o bien comenzar a vivir a partir de esto.

Continuar... eso pensé.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Por bien, por ti.


Mi limite, ya alcancé mi limite. Te pido que llegues tú a donde no llegué.

Ese día a mediados de octubre algo había cambiado, en mi, en él, en los demás o tal vez ya nada era igual.

Lo vi entrar y salir a la hora que le correspondía de la escuela, no dije nada. Lo vi conectarse a facebook y al mandarle mensajes solo aparecía aquel terrible "visto a las..." y no dije nada.
Pasaron dos días y yo aún no lograba comprender su radical distancia.

Fue en la tercera mañana que accidentalmente nos topamos a la mitad del pasillo y yo le sonreí como siempre pero el vino a mi serio y en un gesto rápido y muy frío me beso la mejilla, me dijo "Buenos días" y siguió caminando.

Pablo tenía razón, Juan se estaba comportando muy extraño hace ya varias semanas pero ya había llegado a un punto en el cual era muy obvio y preocupante.

Esa tarde decidí visitarlo, no sabía si estaba cometiendo un error al ir sin avisar. Me abrió su madre tan cálida y linda como siempre, me invitó un te y me informó que Juan había salido hace unas horas pero que no tardaba en llegar.

Dieron las 8 pm y me dispuse a irme pero en ese preciso momento se abrió la puerta de la casa y entró Juan con un aire de felicidad que se desvaneció al verme. Su madre lo beso en la mejilla y dijo:

-Los dejaré platicar.- a la vez que se dirigió a la cocina.

No se si fue la palabra "platicar" o la mirada incomoda de la señora o bien la cara pálida de Juan lo que me hizo sentirme fatal.

Juan me tomó del brazo como siempre y me guió escaleras arriba a su habitación pero sin decir nada, hasta que llegamos y cerró la puerta.

-Quieres respuestas, lo se- comenzó a decir mientras se quitaba el abrigo.
-¿Estas bien?- le pregunté
-No- respondió secamente.

Se sentó en la cama y me indicó que me sentara en la silla del escritorio frente a él.

-Me siento mal por ti- comenzó a decir.
-¿Que hice?- le dije con voz temblorosa
-Nada, tú no hiciste nada, jamás podrías hacerme nada, eres tan bueno con todos mientras que yo soy lo peor, me siento la peor persona del mundo y más cuando te diga lo que debo decirte- Sus labios se cerraron con fuerza y yo comencé a temblar.

Se quedó en silencio y yo también, su rostro inexpresivo y yo respirando muy a prisa.

-Tenemos que terminar- Me dijo y se tapó la cara con las manos.
-No te entiendo- le respondí temblando.
-No me mereces, no tienes derecho a sufrir por mi culpa, te he fallado horriblemente- decía con la cara aún oculta y evidentemente llorando.
Me acerqué a él y me arrodille frente a él y le descubrí la cara.

-Sea lo que sea, dime que pasó- le dije.
-He estado saliendo con alguien más... -guardó silencio y continuó- si te digo quien es... me da miedo...-
-Acaso crees que voy a ir a matarlo, no seas tonto- y me senté de nuevo en la silla.
-Aún así, no me gusta verte sufriendo...- y se secó las lagrimas.
-No estoy sufriendo... - le dije con firmeza- ... y aún así eso debiste pensar antes de hacerlo, confié en ti, te di mi apoyo, mi amor... algo que jamás creí poder darte. Y no me importa quien sea, si estas mejor con... él o ella, bien, sigue así, no pienso decirte que no. Que te vaya bien.- Y salí de la habitación.

Llegué a la planta baja y la señora me pregunto si me quedaría a cenar y yo le dije que no, tomé mi abrigo y me despedí de ella.

Oí decir que quienes llegan hacia ti
Es por algo que les debes aprender.
Y hay seguir a quien te ayude a ser mejor,
Siempre y cuando tu la ayudes a crecer.
Quizá es cierto, nunca lo sabré
Pero lo que soy ahora es porque te encontré

-Te lo dije- me dijo Pablo cuando le terminé de contar.
-Ya basta con tus "Te lo dije", parece que no te preocupara en lo más mínimo.
-Si me preocupa, me preocupas tú.
-Pues parece que te alegras- Y tomé un sorbo de mi café.
-Te quiero, amigo, pero debo recordarte que te advertí que él solo gusta de divertirse con las personas hasta que llega otra.
-¡Que alivio! me ayuda mucho escuchar eso- dije con ironía- aunque debo aceptarlo, me lo advertiste y ahora lo veo aunque el tiempo que duró... fue bueno.

Podría ser que no se vuelvan a unir nuestras vidas
Escucha pues mi confesión, hay tanto en mi
De lo que yo aprendi de ti y lo llevo dentro de mi corazón
Que sigue ahora no lo sé, en verdad
pues lo que soy ahora, es por tu amistad.

La noche anterior caminé a casa llorando en silencio y te seré sincero, a pesar de que me dolía había algo que me hacia sentir tranquilo... no se que era, pero sabía que era bueno pues mientras estuvimos juntos muchas cosas buenas cambiaron en mi, cada persona que llega a nuestras vidas hace un cambio y él fue para bien pero todo tiene un final.


Quién dirá si el cambio en mi fue algo bueno
Yo creo que si el cambio fue algo bueno
Y hoy para siempre
Seré mejor por ti.

Wicked - Por tí



lunes, 8 de diciembre de 2014

Otro año

Hoy se cumplen tres años de que comenzara a escribir este blog.

Y quiero decirte, que aunque este año he estado algo distante por cuestiones escolares, tienes que saber lo mucho y muy importante que eres para mi.

Tú estuviste conmigo a lo largo de este tiempo y a través de las palabras lograste estar conmigo en momentos especiales de mi vida.

Estuviste riendo, llorando, soñado, enloqueciendo y a veces odiando junto a mi.

Te agradezco por todo esto, por brindarle a un completo desconocido la confianza y la escucha que necesitaba. Gracias por tus palabras que de vez en cuando dejaste plasmadas en alguna de mis historias.

Nada habría sido lo mismo sin ti.

Querido amigo, espero que no sean solo estos tres años, espero que sean aún muchos más y te prometo volver en algunos días y contarte que ha pasado conmigo, compartirte un sueño, y dejarme llevar por las palabras y llevarte conmigo.

Esta celebración es contigo pues sin ti no sería nada.

Gracias.

martes, 23 de septiembre de 2014

Anécdotas rápidas

Al menos ya comprendió que debemos ser más discretos.

Este semestre escolar ha estado lleno de muchas buenas cosas. Nuevas personas, nuevas experiencias, largas noches con tareas que parecen no tener final y una sensación (a pesar de todo) de tranquilidad (lo cual me preocupa, nunca es buena tanta tranquilidad).
A veces voy por él a su casa o a veces él viene por mi y nos vamos a la escuela. Nos despedimos al subir las escaleras pues él está al fondo del pasillo a la izquierda y yo al fondo de la derecha. Entre clases lo veo pasar con su cigarro en la mano, camino a la zona de fumadores y yo con mis galletas de siempre me quedo a esperar la siguiente clase.

Los jueves los he dedicado a salir con mis amigos a un café y comentar (las platicas aburridas, como dice Juan) sobre miles de libros, ensayos, artículos y poesía. La mejor manera de construir conocimiento es compartiéndolo con otros; y eso hacemos.


Los lunes por las tardes continuamos con los ensayos de la obra de teatro (la cual nos preparamos para una gira por algunas ciudades del estado) y actualmente comenzamos a armar un proyecto muy ambicioso, el cual nos tiene a todos entusiasmados, tanto fue que incluso personas de toda la ciudad han venido a nosotros para formar parte del proyecto y bueno, no es cualquier proyecto, es:


Lo único malo de esto es que Juan no estará en el proyecto porque tiene algo más en mente.

Los viernes, como es costumbre, salimos Juan y yo a algún lugar. Lo interesante es que siempre tratamos de experimentar cosas nuevas, eso de hacernos pasar por buenos amigos y "ligar" chicas que están buscando a alguien que les haga platica una noche, es algo cruel. Sus rostros al escucharnos decir "en fin, tenemos que irnos" y dejarlas ahí solas en los bares (antros) al principio nos da risa pero luego cae la culpa.

Otras ocasiones nos limitamos a ver peliculas, cenar o simplemente charlar. Algunas veces he cenado con su madre y él. Ella es una mujer totalmente encantadora, siempre me pregunta como he estado, me ofrece algo para reposar los pies mientras charlamos en la sala, incluso me invita a dormir ahí. No podemos superar el trauma de aquel día que ella nos dio un par de condones a cada uno y nos dijera "Solo no hagan mucho ruido". Puedo jurar que mi rostro pasó de pálido a rojo en menos de un segundo y Juan solo pudo decir "OK"

En otras ocasiones el viene a mi casa, mi papá le tiene un amor-odio a Juan, siempre insiste que él es muy inteligente y bien educado pero en otras ocasiones suele llamarlo "el mamón" pues dice que Juan solo habla para aparentar ser muy genial. Mi madre y hermana mueren al verlo "Que guapo es", "Que atento", "Es tan lindo", etc. A veces pienso que ya no debo llevarlo a casa para prevenir que cualquiera de las dos intente robarlo.

- Sonríes mucho- me dijo el viernes anterior.
- Creo que sabes porque lo hago- le respondí.

Me abrazó como siempre y me dijo:

- Así quiero verte siempre.

Mientras tanto yo, preparo mis mejores movimientos para Chicago pues Juan me advirtió que quería que sacara mi lado mas sexy sobre el escenario.

martes, 19 de agosto de 2014

Ésa

Te juro que no soy celoso...

El nuevo curso trae consigo una infinidad de cosas nuevas, desde pequeñas, agradables, grandes o bien desagradables. De las últimas me atrevo a decir que no hay... bueno tal vez solo una y que acabo de descubrir.

Resulta que el viernes pasado, salí muy entusiasmado de mi última clase y me disponía a ir en busca de Juan, quien me espera durante una hora en el jardín de la universidad para irnos juntos. Tenía mil cosas que platicarle, la clase había sido tan interesante que fue dificil tener que decir: "Continuamos la siguiente clase". Tenía la necesidad de compartir la información con él, quien en ocasiones aunque no entienda nada de lo que estoy diciendo se toma su tiempo de escucharme.

Llegué al jardín y no lo vi, fui al estacionamiento y tampoco estaba ahí. Decidí ir a buscarlo a la cafetería pero tampoco estaba ahí. Tenia un sufrimiento doble puesto que mi telefono celular tenía la bateria muerta. Después de varias vueltas por la escuela lo ví sentado junto a la fuente bajo un árbol y sonriendo estupidamente a una chica de cabello rojo con la que estaba charlando.
Mis manos se cerraron en puños y sentí el cuerpo llenarse de calor como si una chimenea se encendiera dentro de mi, puedo jurar que estuve a punto de comenzar a sacar humo por las orejas y las fosas nasales.

La chica inclinaba la cabeza de lado como gesto de interés en lo que él muy contento le estaba contando, después ella agitaba su melena con las manos y hacía deslumbrar su largo cabello bajo el sol. Se inclinaba hacia adelante para responder y al soltar una carcajada tomaba el brazo de él.

Me acerqué respirando con fuerza y pasos pesados.

-Te estaba buscando- dije con un tono hostil del cual me percaté hasta que terminé de decir la oración.
-Te envié un mensaje al celular diciendote que estaría aquí- me dijo Juan observandome con extrañeza.
-No me llegó- nuevamente el tono hostil- mi celular murió.
-Eso lo explica...- dijo Juan y cambió a un tono muy feliz- Te presento a Lisa, es nueva en la escuela.
-Hola- dije sin darle mucha importancia y ella sonriendo se quedó con la mano esperando el saludo.
 -¿Nos vamos? - le pregunté a Juan con un tono que denotaba demanda mas que pregunta.
-Supongo...- dijo él dejando la sensación de querer decir algo pero no dijo nada mas.
-Perfecto, adios- Le dije a Lisa y tomé la mochila de Juan del piso. Caminé hacia el estacionamiento.

Es una chica bastante hermosa, con ojos grandes y llenos de vida, piel clara y su largo cabello ondulado y rojo. Tiene una figura esbelta y sexy, labios gruesos y rosados que hacen juego a su cabello. No necesita de maquillaje para verse bien y sus grandes anteojos de estructura gruesa y café le dan ese toque de intelectualidad y belleza que toda mujer desearía tener.

-Eres bastante maduro- dijo Juan ironicamente.
No respondí nada.
-Te ves tan sexy cuando te enojas- me dijo acompañando el comentario con una risita.
-Y tu tan idiota cuando le hablas a esa...- dejando la frase en el aire.
-Estas celoso- me dijo volviendo a reir.
-Jodete- le respondí y nos fuimos de la escuela.

Tanto berrinche de mi parte terminó cuando sentí su mano sobre mi pierna y me beso la mejilla acompañado de un "Te amo".

Claro que seguí fingiendo estar molesto para que él continuara con esas cosas que tan bien sabe hacer para mi.

miércoles, 6 de agosto de 2014

¿De vuelta a clases?

Posiblemente te haya pasado o tal vez no, pero al menos a mi me entusiasma mucho volver a la escuela después de vacaciones.

El lunes me encontraba despierto una hora antes de que sonara el despertador. Mis pensamientos iban en torno a las grandes expectativas para este curso. Pensaba en la gran cantidad de textos que había leido en vacaciones para prepararme y ya saber aunque fuera solo lo básico de las clases que vendrían. Mi madre me decía: "Sal y haz algo, estas muy encerrado en tu habitación, solo sé que sigues vivo porque te escucho cambiar la musica y cantar de vez en cuando". Porque sabrás, amigo mio, que sin música no puedo leer, incluso a veces puedo cantar y leer a la vez.

Yo me quedé en casa la gran parte de las vacaciones, los viernes los ocupaba para ir a otro curso y los jueves salía con tres de mis amigos a tomar un poco de cerveza y platicar sobre cosas muy interesantes. Otras personas dicen: "Que aburridos son ustedes" pues siempre salimos solo a eso... intercambiar ideas y reírnos un poco de las cosas mas simples.

Sinceramente tenía mucho que no salía con ellos a esos "rituales" de conocimiento que tanto me encantan, pues mis horas, días y noches se las brindaba totalmente a Juan, quien en ocasiones me decía: "Sal con ellos" pero yo no podía perderme una noche libre de obligaciones sin estar con él.

Fue extraño escuchar sus voces de nuevo, sus risas y el aroma de los cigarros mentolados que suelen fumar. La cerveza me sabía extraña pero a la vez me hacía volver en el tiempo a aquellos días antes de que él pusiera su penetrante mirada en mi. Me sentía como un fantasma que ve su pasado pero no esta presente a la vez.

Más allá de esto, no hice nada diferente en vacaciones. Le enviaba mensajes a Juan y él me mantuvo informado de todo lo que pasaba.

Pero ese día que volvía a clases todo era maravilloso: las clases, la nueva temporada en el teatro, los buenos profesores que me harían sentirme cada vez mas hambriento de saber... y él.


Fue gracioso ese momento en el que él llegó hasta donde yo estaba recargado sobre la valla del segundo piso del edificio dónde se encuentran las carreras de humanidades. Me encontraba charlando con Pablo mientras veía el gran y verde jardín de la universidad y a los chicos que se encontraban sentados ahí cuando de pronto algo pasó... sentí un mano sobre mi trasero... no tuve que mirar, sabía quien era.
-Comportate- le dije mientras me volteaba hacia él y comprobaba que nadie más estuviera viendo. Pablo reía.
-Lo siento no puedo evitarlo... pero me portaré bien, al menos hasta esta noche- me dijo Juan y me lanzó una mirada pícara.

-Ya los escuché- Dijo Pablo y se reía como suele hacerlo siempre.

Me dio risa y entonces pensé: "A veces es necesario hacer las cosas fuera de lo planeado"

Tomé la mano de Juan y lo hice caminar escaleras abajo mientras me despedía de Pablo alzando la mano, quien nos gritaba desde arriba "¿A donde van?". Entonces le dije a Juan con voz lo suficientemente fuerte para que Pablo escuchara:
-A la mierda el primer día de clases ¿Para qué esperar a que sea de noche?.

Pablo solo dijo entre una carcajada: "Hijos de puta".
Levanté el dedo medio de mi mano izquierda en dirección a Pablo mientras Juan y yo caminábamos fuera de la escuela...

...

...

domingo, 3 de agosto de 2014

Estrella Fugaz // Reparaciones


Regreso a México el fin de semana

Leí esas palabras una y otra vez; seguían causándome la misma sonrisa tonta sin importar que las hubiera leido ya mas de cien veces.

Fuí a la cocina tarareando una canción y me serví el desayuno. Mi madre me veía pasar de un lado al otro de la cocina pero no me decía nada. Cuando terminé el desayuno por fin habló:

- ¿Buenas noticias?- me preguntó con un tono que dio a entender que ya sabía la respuesta.
- Si, muy buenas noticias...- le dije mientras llevaba los platos al fregadero - Juan vuelve este fin de semana, su abuela esta mejor.
- Eso me alegra- me dijo mi mamá volviendo a lo que estaba haciendo.


El sábado por la mañana me arreglé bastante bien, comprobé mil veces el estado de mi cabello antes de salir de casa. Subí al coche y me dirigí al aeropuerto. Por supuesto Juan no sabía que yo decidí ir a esperarlo.

Cuando dieron las 2:20 pm recibí un sms de él diciéndome que estaba por aterrizar y solo diez minutos después lo ví llegar. Traía una maleta de ruedas y una pequeña de mano. Caminó en dirección a la salida y yo me abrí paso por entre las personas para alcanzarlo. Cuando estuve tras él lo primero que pensé fue detenerlo asi que jalé de la maleta de ruedas, el volteó asustado y preparado para luchar, yo caí hacia atrás y él comenzó a decir palabrotas que quedaron en silencio tras una gran sonrisa al darse cuenta que era yo. Soltó las maletas y las dejó caer al suelo, me dió la mano y me puse en pie. Nos quedamos de frente sin decir nada, nuestras sonrisas lo decían todo.

Fui el primero en moverme y tomé del suelo la maleta de mano y le indiqué que saliéramos de ahí.

Subimos al coche y le pregunté:

- ¿Cómo estas?-
- Bien... - hizo una pausa y suspiró- mas tranquilo.

 No sabía que decirle, arranqué el coche y le pregunté

- ¿Quieres comer?-
- Si- me respondió

Otro silencio y él soltó una carcajada.

- Soy tu novio y me tratas como a cualquier otra persona... - Volvió a reir - pero por lo visto no soy cualquier otra persona puesto que te tomaste el tiempo de peinarte para venir.

Me reí junto con él y solo pude decirle:

- Te extrañé.

No era otra cosa más que tenerlo cerca de nuevo, su presencia es para mi cómo tener una estrella fugaz, tan hermoso y efímero que sobran las palabras y lo único que resta es perderme en su brillo sin perder detalle de su belleza.
Él no es muy guapo, ni muy inteligente, tampoco es tan perfecto como se podría pensar. Me enojo mucho con él y no me gusta su forma tan infantil de ser (puede que sea porque suelo ser infantil yo también), no me gusta cuanta salsa de tomate le pone a su pizza ni su exagerado gusto por el cigarro (aunque yo también fumo). No me gusta que hable tan fuerte, tampoco me gusta que me muerda la oreja... pero lo que menos me gusta... es que me deje sin poder estar a su lado.

Será lo torpe de su andar
o que escupe al charlar
o la forma tan extraña de sus pies
Al parecer se baña bien
y aunque huele un poco raro
No hay alguien tan sensible
ni tan dulce como él

Es posible repararlo con solo un poco de amor...

viernes, 18 de julio de 2014

Puntos Suspensivos (Segunda parte)


...

Regresamos al interior de la casa después de haber fumado un cigarro, todos platicaban alegremente y hacían bromas mientras que un silencio terrible existía entre Juan y yo.

Nos incorporamos al circulo de la charla y actuamos como si nada hubiera pasado. Juan se levanto a servirme una bebida y otra para él. No puedo creer la habilidad que él tiene para hacerse notar de lo mas tranquilo posible, mientras que yo escuchaba las voces de todos ellos como si se trataran de ecos lejanos.

La bebida no la disfruté y el tazón con botana prácticamente me lo terminé solo. Juan iba y venia de la mesa del alcohol mientras reía junto a los demás y yo estaba sentado pensando en mil cosas. "¿Que va a pasar ahora?", "¿Regresará pronto?", etc.

Comencé a sentirme vacío, ligero, frío y a la vez muerto. Resultaba bastante tonto pensar que apenas un día anterior yo estaba haciendo planes para pasar unas buenas vacaciones junto a él, sin saber si iríamos a una playa o nos iríamos a la Ciudad de México para visitar sus museos. Me sentí como en esas películas en las que justo en el momento mas feliz todo se viene abajo. ¿Acaso no es así la vida? todo va subiendo, subiendo y subiendo y como en una montaña rusa viene la escalofriante caída que nos puede hacer llorar, gritar o entrar en pánico y justamente estaba en una de esas caídas.

De pronto me descubrí observando la colilla de un cigarro que debió haber estado en el cenicero y terminó entre mis dedos. Miré entonces al rededor y las voces estaban ya apagadas, unos cuantos habían desaparecido y los pocos que quedaban estaban hablando en voz baja de temas sin importancia pero él no estaba ahí.

-Luis, ¿Sabes en dónde esta Juan?- Le pregunté interrumpiendo su crónica (ya muchas veces escuchada) de Pokemon Black and White.
-Fue al baño... -dudo por un momento y puso cara de espanto- Pero eso fue hace como diez minutos.

Me di la vuelta y fui a buscarlo, tras de mi venía Luis pero no me percaté que me seguía. La luz del baño estaba encendida y llamé a la puerta... nadie contestó. Entonces abrí y lo descubrí ahí arrodillado junto al retrete con restos de vomito en la camisa.
Volteó a verme y cerro los ojos. Luis me ayudó a levantarlo y le dije que lo mejor era llevarlo a su casa.
Caminamos como pudimos hasta el coche de mi padre y metimos a Juan con un poco de dificultad.

Cuando arranqué el coche Juan balbució:

-No me lleves a mi casa-
-Esta bien, daremos una vuelta y nos detendremos en algún sitio mientras te sientes mejor.- Le dije mientras salia de la calle hacia la gran avenida esperando no volver a perderme.
-No voy a estar bien- Me dijo.
-Claro que si, no seas tonto- Le respondí con voz tranquilizadora.
-Claro que no soy tonto... pero no voy a esta feliz aunque no esté borracho- Me dijo y se puso a llorar de nuevo.

Por fin me detuve después de 30 minutos dando vueltas por las calles de la ciudad en una tienda de gasolinera y él me dijo que quería un café. Bajamos los dos y el al menos ya podía andar mejor aunque con un poco de ayuda. Pedí un café y yo me compre unas galletas mientras él estaba sentado en una mesa al fondo. Él se tomó el café y yo solo me comí dos galletas.

-¿Ya quieres que te lleve a tu casa?- Le pregunté una vez que escuché sorber el ultimo trago de café que le quedaba.
-No, no quiero... llévame a dónde sea menos a mi casa.- Me dijo con bastante amargura en sus palabras.
-Esta bien...- Y me levanté de la mesa.

De vuelta en el coche él volvió a hablar.
-Llévame a tu casa... si puedes-
-Ok- le respondí.

El silencio seguía entre nosotros durante el trayecto, yo estaba atento al camino y Juan veía sus manos sobre sus piernas sin moverse. Una vez llegamos a mi casa entramos sin hacer ruido y subimos hasta mi habitación. Me sentí mal por no haber ordenado en las últimas semanas pero Juan camino observando todo y se sentó en la cama.
-Ahora que lo recuerdo... nunca estuve aquí antes- me dijo él aún viendo al rededor.
-Es verdad, pero quítate eso- le dije señalando su camisa y busqué algo que le pudiera quedar puesto que mi esquelético cuerpo no se compara a sus grandes músculos. Por fin encontré una camiseta que solo uso para dormir pues esta muy grande y se la lancé pero el ya estaba sin camisa y sin pantalón.

-Me siento sucio- me dijo observando sus manos.
-¿Quieres tomar un baño?- le pregunté.
-¿No hay ningún inconveniente en eso?- me dijo con la mirada perdida en la pared.
-No- y abrí la puerta que se dirige al baño.

Abrí la regadera y comprobé la temperatura del agua mientras que Juan trataba de llegar hasta mi sosteniendose de las paredes. Lo senté sobre el retrete y cerré la puerta del baño, acto seguido me comencé a quitar la ropa.

-¿Que estas haciendo?- me preguntó alarmado.
-No te voy a dejar entrar a la regadera solo y menos en este estado.- mientras entraba al agua y me mojaba la cara, le tendí mi mano y entonces él se quitó la ropa interior y entró conmigo al agua. Le ayudé a mojar bien su cabeza y limpié su cara con mis dedos. Él estaba como un muñeco inmóvil mientras que yo me encargué de bañarlo hasta que el decidió moverse. Con esos fuertes brazos me acercó a su cuerpo y me abrazó con fuerza.
-Y todavía te atreves a preguntar porque te amo- me dijo y eso solo sirvió para hacerme llorar y él también comenzó a llorar... cerré el flujo del agua y permanecimos así abrazados durante un momento. El me besó con mucha delicadeza y finalmente salimos del baño.
Una vez de vuelta en la habitación el comenzó a hablar de nuevo con ese tono tan dulce que suele emplear cada día de su existencia.
-Pequeño, he pensado en estos minutos algo...-y me pareció un poco gracioso verlo hacer esa cara de pensativo mientras estaba desnudo- ¿Por qué no intentarlo? finalmente no me iré para siempre.- Me dijo sonriendo de nuevo.
-Creo que podríamos intentarlo- Le respondí mientras mi cabeza estaba oculta bajo la toalla que secaba mi cabello. Y pensé "¡Demonios! si ya me he atrevido a hacer cosas imposibles por ti y si lograste enamorarme tanto de ti de manera gloriosa a pesar de que nunca creí enamorarme de ti ¿y todavía me preguntas si soy capaz de intentarlo?" Me reí con fuerza en el interior.
-¿Crees?- y me descubrió la cara- ¿O lo harás?
-Lo haré- y le devolví ese delicado beso.

...

A la mañana siguiente, despertar sintiendo su piel junto a la mía y su respiración en mi nuca me hizo sentir inmensamente feliz. Yo sabía que todo iría bien, finalmente existe el Internet y si todo marcha bien puede que él vuelva antes de que comience el nuevo semestre. Incluso, como él me había dicho aquella noche: "si llegara a terminar esta historia, quiero escribir un final feliz y solo así podremos dejarnos ir tranquilamente y comenzar nuevas historias" entonces pensé que lo mejor sería buscar mas buenos momentos para seguir escribiendo y no tener miedo del final. Él se fue el lunes y por decisión de ambos no nos despedimos y al parecer todo indica que estará aquí para el final de las vacaciones pues su abuela mejora lo cual nos hace felices... claro que esa mañana del sábado después de la fiesta, mi madre casi muere de un infarto al entrar a mi habitación y descubrirnos desnudos en la cama.

martes, 8 de julio de 2014

Puntos suspensivos (Primera parte)

Aquella fiesta fue cuando lo vi por última vez...

Terminó el semestre y la fiesta de fin de cursos era obligatoria, por lo tanto Luis un amigo de Juan ofreció su casa para reunirnos y hacer una modesta pero divertida fiesta.
Para llegar a casa de Luis es necesario tener un excelente sentido de la orientación, pues las calles de esa zona de la ciudad son un verdadero laberinto unas te llevan a otras y hay cruces inexplicables, otras forman curvas casi espirales y las peores no tienen salida.
En fin, me tardé en llegar 45 minutos. Para variar fue la primera vez que mi padre me presto el coche y por lo tanto era la primera vez que salia solo y de noche en el auto. La razón fue que salí de mi circulo de lecturas Freudianas y de ahí iría a la fiesta, por lo tanto mi papá creyó conveniente darme las llaves y confiar en mi.

Al fin llegué y no tuve que tocar la puerta, pues por la ventana me vio Pablo quien corrió a recibirme, al entrar todos me saludaron, había en su mayoría personas a las cuales no les dirigía la palabra pero conocía de la universidad y me invitaron a un debate sobre la serie "Juego de Tronos" fue entonces que descubrí que estaba en un ambiente "friki" como ellos lo denominaron.
De Juego de Tronos pasamos a series Anime y videojuegos, para terminar hablando de Star Wars. En fin, no dejaba de ver hacia la ventana esperando que llegara Juan, fue entonces que le pregunté a Pablo si sabía algo de él.
-Fue por Laura y Gustavo, no tarda.- me dijo con esa voz de madre cariñosa.
-Ok- respondí entre un suspiro.

Veía el celular una y otra vez, el reloj seguía avanzando y la fiesta comenzaba a ponerse buena. Acepte bailar con una chica que me lo pidió muy amablemente pero solo me mecía al ritmo de la música pues mi mente estaba con él.

Una hora después estaba sentado y comiendo papas fritas en la esquina del sillón cuando escuché su voz:
-Buenas noches, guapo- Me dijo con esa voz de locutor sexy que tanto me gusta.
Al girarme para verlo tenia la boca llena de papas fritas y me apresuré a pasarlas a la garganta.
-Hola- Y me levanté del sillón para abrazarlo pero el me detuvo con una seña.
-Tengo algo que decirte...- Y puso una mirada que no me gustó ver en sus ojos.
-¿Que pasa?- le pregunté al instante.
Él solo me tomo de los hombros y me llevó al centro de la pista donde todos bailaban. Tomó mi brazo y lo puso en su cintura y ahí bailando juntos estuvimos hasta que la canción terminó. Hizo una seña a Luis para que bajara la música.
-Se que no te va a gustar esto... pero de eso se trata- Me dijo Juan.
Todos nos veían y yo trataba de mantener mi postura firme y no parecer un tonto ahí de pie.
-¿Saben que día es hoy?- Dijo Juan al resto de los presentes.
Algunos negaron con la cabeza, a otros parecía no importarles y otros estaban tan divertidos que no podían borrar sus sonrisas de la cara.
-Hoy, señores. -Comenzó a decir como un político que busca ganar las elecciones- se conmemora una fecha que debe ser inolvidable...-
Yo no podía creerlo, ya había descubierto a que se refería y quería sonreír y llorar, o tal vez ocultarme y ser invisible en ese momento.
-... Hoy hace seis meses...- continuó- ... este joven tan querido por todos nosotros y con un gran corazón, acepto después de una gran lucha por mi parte y de haberme caído mil veces, acepto ser mi novio... no me pregunten porque lo quiero... porque no lo se... solo sé que soy muy feliz por tenerlo conmigo. Un aplauso por favor.-
Todos aplaudieron, yo no sabía que hacer, lo veía a él y quería matarlo pero también quería besarlo.

Bajamos al gran jardín dónde Juan me ofreció un cigarro y entonces en la soledad vi de nuevo esa mirada que tanto miedo me causo en sus hermosos ojos.

-Tengo que decirte algo- Me dijo con una seriedad que me heló la sangre.
-Sabía que había algo mas- le dije antes de que él continuara.
-Tengo que pedirte perdón- comenzó a decir- no quisiera que esto pasara pero es necesario... al menos por un tiempo.
Mis ojos estaban abiertos esperando que continuara y los ojos de él brillaban pues se llenaban de agua.
-Espera... -lo interrumpí cuando quería volver a hablar.
Le dí un beso y lo abracé con fuerza.
-No importa que sea, solo dilo y hagamos esto mas sencillo ¿Quieres?- le dije secando sus ojos con mis manos. Él recargó su frente contra la mía y yo pasaba mis dedos entre su cabello.
-Me voy a ir- y sollozó- me iré a Estados Unidos un tiempo, mi abuela esta enferma y necesita que mi madre la cuide pero no quiere irse sola, así que iré con ella. Pero me cuesta dejarte.-
-Vete- le dije - Vete, no te preocupes por mi, estaré bien, ellas te necesitan y yo estaré aquí, esperándote.
-No quiero una relación a distancia, sabes lo difícil que es...- y sollozó nuevamente.
-Y no será así, -comencé a decirle- creo que lo mas conveniente es darnos un tiempo, todo el tiempo que sea necesario para que estés allá y no te sientas atado a nada ni a nadie. Me interesa que estés bien y esto nos hará bien a ambos...-
-¿No entiendes?- me dijo en un susurro- Yo te amo.
-Y yo a ti te amo, lo sabes. Tienes que ir.-
-¿Seis meses y todo se acabó? no es justo- Me dijo él.
-No estamos dándole un punto final a esta historia, recuerda que escribimos esta historia juntos, estamos dándole una coma, puntos suspensivos, punto y coma.- Le dije con firmeza.
Él guardó silencio y me abrazo con fuerza.
-Tienes razón.- Me respondió

...


lunes, 16 de junio de 2014

Sueños despiertos

Confía en mi...
Su voz me adormece y me atrae
flota de noche en humo blanco y espeso
Me lleva hacia ella
me hipnotiza y encierra.

Le doy un beso y ella me besa
me da un abrazo y yo la abrazo
sonrío tranquilo y ella me lleva...

Vuelo entre sueños
alcanzo nubes y estrellas
Soy tan ligero como pluma
tan pequeño como un hada

Luego pesado y torpe
enorme y tonto
mis brazos se alargan y se enredan
con otros brazos que me alcanzan

Intento correr y salir por esa puerta
no alcanzo a llegar a ella
caigo de bruces en el suelo
mis piernas no pueden sostenerme.

Entonces mi respiración se acelera
regreso a mi cama donde yo veo
flotando colores brillantes y hermosos
únicos que no reconozco

Yo puedo sentirlo
el mundo me abraza y me cobija
no soy un loco perdido
soy el todo y la nada.

Mil ojos me observan
sonrío a ellos y solo se esfuman
sintiéndome solo
y rodeado de vida

Me veo en la esquina
no soy yo el que piensa
soy alguien fuera y aún dentro
soy la vida y soy la muerte.

Mi figura sonriente me lleva a dormir
me besa en los labios
¡Que hermoso fue!
Y duermo tranquilo... porque así debe ser.

sábado, 7 de junio de 2014

Ideales

Te habrás dado cuenta que hace tiempo que no me doy una vuelta por aquí, pero me alegra que haya sido por ocuparme en cosas que han valido mucho la pena.

En primer lugar la escuela, he estado trabajando duro en proyectos los cuales me han traído no solo buenas notas, si no reconocimiento de la mayoría de mis profesores, otros docentes y resto de personas en la institución.

Ha sido un semestre (casi por terminar) de lo más beneficioso para el hambre de saber que tengo.

Por otro lado el grupo de teatro presento hace unos días el estreno del musical que habíamos estado "horneando" desde enero. Cansadas coreografías, canciones y exhaustivos ensayos que la noche del pasado miércoles dieron frutos ante un publico ovacionando de pie y con lagrimas en los ojos.

Ese día, Juan me invitó a comer antes del ensayo previo al estreno (cosa que no me agrada mucho, prefiero pagar mi parte) pasamos una comida agradable y llena de risas (por supuesto estábamos nerviosos por el estreno y eso nos hacía reír bastante).

Llegamos al teatro para comenzar el ensayo (5 minutos tarde) y nos observaba el resto del grupo con mucha curiosidad, Pablo (como siempre) bromeó diciendo:
     -¡Tenía que ser! Se dan el lujo de llegar tarde solo porque como siempre se fueron a "comer" antes- Y movió su lengua contra el interior de la mejilla dando a entender otras.
     -Así es, Pablo -Le respondió Juan guiñándole un ojo-
Yo quise unirme a las bromas
     -Mira, ya te dije que dejes de decir lo que hacemos, en todo caso acepta nuestra propuesta del trío y todo solucionado.

La mirada de todos iba de un lado a otro y en completo silencio, luego los tres comenzamos a reír.

En fin, el ensayo fue bien, nos cambiamos para estar listos antes de la función y aplicamos el maquillaje. Treinta minutos antes de comenzar, Juan y yo estuvimos repasando nuestras lineas hasta que vimos a David en el suelo con cara de pocos amigos.

     -Oye, Dave, ¿Qué tienes?- Le pregunté
     -Lo mismo de siempre, que esta obra es un fiasco, no me gusta y mucho menos puedo personificar a Don Quijote si no lo comprendo, si no tuviera el compromiso con ustedes ya me hubiera ido- Dijo mientras tiraba al suelo el yelmo que llevaba en las manos.

Juan me lanzó una mirada de preocupación.

     -Explícame ¿Qué es lo que no te gusta?- Le pregunté
     -Es un musical, prefiero el teatro tradicional, no puedo interpretar a un loco con sueños e ideales si en mi vida cada sueño es solo eso un sueño, para ser concreto te diré que soy realista- Y siguió con la mirada baja.

Ana pasaba en ese momento frente a nosotros ya ataviada con el traje de "Aldonza" y escuchó lo que David dijo. Entonces ella se sentó junto a el y lo rodeó con sus brazos.

     -Te conozco desde hace mucho tiempo, David- comenzó a decirle Ana- yo se que tienes sueños e ideales, no has sabido luchar por ellos, aunque suene mal te diré que has sido cobarde para luchar por ellos. Yo quien hago al personaje pesimista de la obra me encuentro frente a un pesimista de la vida real quien representa al optimista, busca en tu vida lo que mas amas y lo que quieres hacer para seguir siempre adelante, tienes que luchar. Si votamos por ti para el papel es porque creemos en ti. ¿No es así?- Dijo dirigiéndose a nosotros.

Juan y yo respondimos afirmativamente. El resto del tiempo Ana estuvo abrazando a David en silencio hasta que dieron la tercera llamada y se abrió el telón.

Sonó el tema de opertura y hubo movimiento en el escenario, pasaron situaciones divertidas y entonces la primer canción:

"Ante ti mundo ruin miserable y falaz, maldición de los hombres de bien. Llega hoy un hidalgo a retarte capaz de morir por su honor o vencer... Donde me lleve el azar hacia la gloria final."
 El publico aplaudió con fuerza y Sancho (yo) se quejó de las locuras de Don Quijote, el publico rió y luego se enamoró entonandole su amor a Dulcinea, ese ser que alienta y justifica todas nuestras acciones. Luego se mostraron hipocritas diciendo "Lo hago todo por el" ante un sacerdote que no tenía interés alguno en escuchar las penas de las dos mujeres quienes solo querían quedarse con la herencia del viejo.

Don Quijote nos explicó cómo debemos vivir, ser cabal con los hombres y cortés con las mujeres, no buscar el placer pues puede ser encontrado en demasia, ama no lo que eres, si no lo que puedes llegar a ser, mirar siempre adelante... y vivir por esa "Dulcinea" que cada caballero, persona guarda en su corazón.
Aldonza no soportaba ser llamada "Dulcinea" y se enfrentó a Don Quijote preguntandole por que lo hacía y el le dijo que buscaba ponerle nobleza al mundo y lo que importaba mas allá de triunfar o fracasar era seguir un ideal.

"Soñar, lo imposible soñar, vencer al invicto rival, sufrir el dolor insufrible, morir por un noble ideal"
La historia de haber comenzado feliz, fue cayendo a lo cruel y triste hasta llegar al final donde todo sueño y todo ideal había muerto... pero si alguien escucha y se ve contagiado por esa lucha puede seguir y tu sueño, tu ideal no habrá muerto jamás.

"Dormirá mi alma en paz al llegar el instante final... y poder una estrella alcanzar" 

El telón se cerró, el publico aplaudió por largos minutos y nosotros tras el telón con los ojos brillantes de orgullo. David al fondo del escenario llorando con fuerza, corrió hacia Ana le plantó un beso en la mejilla y le agradeció por mostrarle su "ideal".

El telón se abrió para hacer la reverencia final y el mundo seguía aplaudiendo... lagrimas en los espectadores y eso solo significaba una cosa, nuestro mensaje que gritaba con dolor "Vive, sueña, lucha sin importar los gigantes que te azoten" había llegado a los oídos del corazón de todo el publico.

Cámaras, flash, abrazos... todo sucedió en esa noche.

Salimos a festejar el éxito y David brindó unas palabras como siempre suele hacerlo después de cada representación pero en esta ocasión repletas de algo nuevo en el. Agradeció a cada uno de nosotros por el apoyo, me agradeció a mi diciendo que no le hubiera gustado tener a otro Sancho Panza a su lado y finalmente tomando la mano de Ana entre las suyas le agradeció por el resto de todo lo que tenia que agradecer y ahí frente a todos dijo

     -Ya se cual es mi sueño y mi ideal, he visto el rostro de mi dulcinea y está junto a mi- Vio a Ana a los ojos - Quiero que seas mi ideal - Le dijo.

     -Creí que jamás me lo dirías- dijo ella y respondió a su pregunta con un beso que (debo admitirlo) nos hizo llorar de alegría y ternura a todos.

Yo sabía cuan enamorada estaba ella de él y el es bastante ciego pues nunca se había dado cuenta. Personalmente me sentí feliz por ellos.

Juan se recostó en mi hombro y en un susurro me dijo:

 -Te amo.







lunes, 21 de abril de 2014

Otra vez tú

Otra vez tú
que tienes la maldita capacidad de hacerme entrar en lo mas profundo de mi mismo
y preguntarme cosas que no quiero saber.

¿Cómo llegué a este extraño lugar en el que hoy me encuentro?
Tuve que sacrificar sueños y amores
llenar frascos de tinta con mi sangre y escribir con ellos.
abandonar placeres inmensos para encontrar unos mas pequeños.
llorar para nadar en mis lagrimas y encontrar una isla perdida.

¿Cuántas veces me he enamorado?
Miles de veces y a la vez ninguna.
Amando invisibles y odiando tangibles.
Besando fantasmas y abrazando sombras.
Recordando voces y olvidando razones.

¿Quien eres tú en realidad?
Solo una sombra perdida entre miles
Un susurro que nadie oye
Una hoja seca del otoño que vuela al viento.
Un segundo en la infinidad del universo

¿Que quieres hacer mañana?
Cantar una canción sin ser escuchado
Jugar bajo el sol de la primavera
Olvidarme del miedo y vivir aventuras
Seguir en este sueño sin pesadillas

¿Quien te pregunta esto?
Un ser malvado y a la vez amable
El único que me hace ver luz y obscuridad
Aquel que me incita a reír y llorar
Quien me ayuda a morir y a vivir

Eres tú, criatura transparente...

Soledad.


lunes, 31 de marzo de 2014

Nuestro mundo en llamas

A veces nuestro mundo tiene que arder para renacer de las cenizas...

Yo sabía lo mucho que mi padre se estresa y aún así quise jugar con fuego.

Tengo muy claro que él no puede terminar de aceptarme tal y como soy. A veces finge que nunca le dije nada y actualmente tampoco recuerda que le presente a Juan.
Cuando hablo de él, lo hago naturalmente y mi madre y hermana se muestran entusiasmadas ante las anécdotas pero mi padre no. Siempre decía a mis adentros: "Tiene que acostumbrarse".

Estábamos hablando de una reunión familiar que se hará en un mes y mi papá nos platicaba lo que han hecho los hijos de sus primos... todo se resume en que están casados y con hijos. Entonces me observo y dijo:

-¿Qué podría yo presumir de ti? ¿Voy a decirles que mi hijo es maricón?

Una cascada de frías aguas me recorrió en ese instante. Nunca he sido quien contesta groseramente a mis padres así que hablé inteligentemente, como suelo hacerlo:

-No, pero podrías decirles que mis prioridades son especificas y que solo me encuentro enfocado en mis estudios universitarios...- haciendo énfasis en las dos ultimas palabras.- ... Y que al menos yo si terminaré una carrera. ¿No crees?

Ahí terminó la charla y solo pude observar como mi madre le lanzo una mirada de desaprobación muy común de ella.

Se que es difícil para él digerir la situación, pero mi madre tiene razón, tiene que aceptarlo. De algo si estoy seguro, me quiere bastante.


Unos días mas tarde, en el jardín de la universidad, estaba muy concentrado en mi lectura puesto que Juan no se había presentado a clases. Seguramente estaba enfermo o se había quedado dormido (en el mejor de los casos) muy común en él. Entonces me llega un mensaje al celular:

Podrías venir al estacionamiento, estoy en mi coche
 Fue bastante extraño, mas allá de lo que decía el mensaje lo que me preocupó fue que hacia falta lo que siempre incluyen sus mensajes. Sobrenombres hacia mi como "pequeña luz", "Hermoso", o su favorita "ángel". Además solía terminar sus mensajes con un "Te quiero" cada vez.

Llegué al estacionamiento y vi su coche al otro la lado, me acerqué y antes de llegar él abrió la puerta. Entré al asiento del copiloto y apenas pude acomodarme cuando el me rodeó con sus fuertes brazos mientras sollozaba... terrible, jamás lo vi llorar así.

Cuando pude separarme de él y verlo, una sensación terrible se apoderó de mi estómago. Él estaba ahí cubierto de lagrimas y fuertes golpes en el rostro.

-¿Qué te pasó?- le dije con voz entrecortada.
-No se lo había dicho nunca y ya descubrió mi secreto... mi papá fue quien me golpeó- Y se secó las lagrimas.
-Creí que ya lo sabía...- le dije
-No, nunca fui tan valiente para decirle...

Juan me contó que su padre lo vio besarme al despedirse de mi la noche anterior. Le prohibió buscarme pero Juan no quiso hacerle caso. Ahora se mudó a casa de su madre quien ya sabía que si hijo es homosexual.

Esa mañana lo acompañé con su madre y la señora al verlo así rompió en llanto. Ella me agradeció por convencer a Juan de ir a buscarla. Entre los dos curamos sus heridas, incluso preparé la comida.

Cuando iba de regreso a casa, el coraje que hervía dentro de mi salió llenando mis ojos de lagrimas... entre a casa llorando, mi hermana fue quien me recibió y corrí a sus brazos. Mis papás que estaban saliendo de la cocina se acercaron y comencé a contarles lo sucedido.
Mi papá me abrazó con fuerza a la vez que me pidió perdón por haberme dicho lo que me dijo días antes.

Esa noche no pude hacer otra cosa mas que pensar en tantas personas que como yo y como Juan al rededor del mundo tienen que luchar por ser tratados con dignidad, con respeto, exigir su derecho y libertad de amar a la persona que elijan. Recordé a Rusia y la situación en ese país en la que es el gobierno quien asesina homosexuales. ¿Cómo es posible que en México un país donde las leyes incuso han buscado la manera de darle dignidad a las personas homosexuales, sean las propias familias quienes destruyan a sus propios hijos?

Ya ha pasado una semana y Juan esta mucho mejor. Yo espero que lo que dijo sea verdad:
-Mientras estés conmigo, nada puede destruirme

Aquí México y su apoyo

lunes, 3 de marzo de 2014

ein Traum und ein Gedicht

El inicio de clases de este semestre pasó bastante rápido, mis clases se han tornado interesantes y bastante adictivas. He trabajado incluso mas de lo normal aunque no debería hacerlo y lo mejor de todo es que lo hago por gusto.

Montañas de libros, miles de nuevos términos que se agregan a mi vocabulario, palabras que toman otros significados y eternas noches de sabiduría en las que me voy a la cama como un niño quien pidió un cuento antes de ir a dormir.

Vivo con hambre de saber...

Juan, quien me ve solo de vez en cuando por los pasillos y los miércoles y viernes en la clase de alemán me preguntó el pasado viernes si tenia algo que hacer en la noche.

-Tengo que ir a mi seminario de psicoanálisis, recuerda, pero salgo a las 7 de la noche después de eso no tengo nada que hacer.- Le respondí mientras la maestra comenzaba a recitar la fecha en alemán: "Freitag, achtundzwanzig... "

-Perfecto, entonces paso por ti a las 7 finalmente se dónde queda la casa de estudios a la que vas. Ya tenemos mucho que no salimos y si cruzamos palabra es solo para cosas de teatro o alemán.

-Que tanto dicen ustedes, pongan atención- dijo la maestra con su "raro" español puesto que es alemana.

...

Aquella noche al salir de mi seminario me quedé platicando con mi profesor y un par de compañeros (mas bien amigos míos) sobre cosas realmente sin importancia, solo reíamos de todo.

Me despedí y salí con Fernando y Mariana quienes también se iban.
Fuera y tras la reja metálica estaba Juan vestido de manera muy casual como para una noche de salida y yo que me había tomado la molestia de ponerme algo "decente"

Una vez cerré la puerta tras de mí, Juan me rodeo con sus brazos por un momento y entonces saludó a Fernando y Mariana quienes se limitaron solo a mirarnos alternadamente como ping-pong. Fernando se puso rígido cuando Juan lo saludo con un abrazo (puesto que Juan suele no conocer el significado de "espacio personal" y sabe hacer sentir incómodos a los demás). Mariana se rió conmigo y luego se quedo callada al sentir el beso Juan en su mejilla. Juan ha tenido muy poco contacto con ellos, solo los conoce de vista pero nunca habían estado tan cerca.

-¿A dónde vas con él?- me dijo Fernando - Creí que iríamos hoy con los demás...
-No, lo siento hoy no...- le respondí.
-Bueno...-dijo Juan- si no les importa me lo robaré esta noche.
-Que solicitado estás últimamente desde que eres famoso- me dijo Mariana.

Me fui con el, subí a su coche y avanzamos en la noche que se iba haciendo mas y mas obscura. Llegamos a una casa que yo sabía no era la de él. Al entrar vi que habían otros cinco chicos que me resultaron conocidos, eran compañeros de clase de Juan.

Todo lo que creí sería entre dos fue en siete. Pizza, cerveza, videojuegos (al menos fueron clásicos entre Smash bros, Mario Kart y Mario Party) Me divertí jugando mientras Juan comía.

A la media noche Juan me dijo que debíamos irnos así que me levanté del asiento y dije adiós a los demás.

En su coche el me dijo:

-No era lo que esperabas cierto-
-No, pero aún así me divertí- y era verdad
-Bien, permiteme compensar esta noche.

Llegamos a su casa, las luces estaban apagadas y entramos a su habitación. Nunca había estado ahí. Todo es magnifico. Una pared multicolor con manchas irregulares extrañas figuras colgadas del techo y que bailaban al viento, Repisas por todas las paredes con cantidades increíbles de libros, otros cuantos en el suelo. Un mueble con películas de todo tipo y su cama a nivel de piso, amplia y con un cubrecama a juego con la pared. El olor de su habitación pude identificarlo rápidamente gracias a que descubrí el origen: incienso de rosas.

-Ya vengo- me dijo él.

Yo aproveché para llamar a mis padres y avisarles que llegaría tarde y que no me esperaran despiertos. Mi papá no tan convencido accedió a esa idea.
Vi la sudadera roja que usa Juan, estaba sobre el respaldo de la silla de su escritorio y sonreí al verla tan sola ahí. Era un lugar mágico, lleno de tantas cosas que reflejaban ese multicolor de su persona.

-¿Te gusta?- me preguntó
-Es genial- y miré nuevamente la sudadera.

Juan tendió sus manos hacia mi ofreciéndome una caja mediana de regalo. Yo la tomé y lo observe con extrañeza.

-Es tu regalo atrasado de San Valentín- Me dijo mientras sus mejillas se encendían en un rojo muy agradable.

Abrí la caja y dentro entre muchos papeles de colores había un libro con la portada mas extraña que jamás hubiera visto.

-Es una historia contada en poemas, es mi historia favorita- me dijo

La portada esta hecha a mano, con dibujos bastante extraños. Animales que se fusionan con objetos y que vuelan por todos lados. Las hojas parecen ser pergaminos y lo mas interesante, está escrito a mano. Cada capitulo lleva por titulo "Sueño" y un numero que los clasifica. Cada poema lleva al final una letra como firma: J.

-Tu lo hiciste...-le dije sorprendido.

El sonrió, tomó el libro y un rotulador de su escritorio y en la primera pagina que estaba en blanco escribió: "Ich Liebe Dich"

-Un día, hace no mas de un año que te conocí  comencé a escribir pensando en ti, todos los días, a veces no a veces dos y aquí esta...-
-Es maravilloso lo que haces...- y lo besé

Esa noche no tuve necesidad de soñar.

martes, 11 de febrero de 2014

Mas historias

No me importó en lo absoluto el regaño que recibí en casa por desaparecerme mas de 24 horas. Definitivamente no dudaron en prohibirme salir a fiestas o cualquier otra reunión social que involucrara no estar en casa o en la universidad. No me importó.

Las respuestas a´: ¿En dónde estabas? ¿Qué estabas haciendo? ¿Por qué no avisaste? ¿Con quién estabas? ¿Por qué faltas a la universidad? las respondí con toda la calma del mundo. Les dije a que hora salí, a dónde fui y con quien, claro no entre en detalles y me limité a responder lo básico.

Si, lo sé. Provoqué un estado de preocupación en casa por mis impulsividades. De hecho mas que enojarse conmigo, se alegraron de verme volver. Nunca he sido un hijo que les de problemas y por lo tanto no suelen castigarme así que solo sirvió como advertencia de que no volviera a hacerlo.


Aquella noche que pasé lejos de casa estuve bajo las estrellas en compañía de un ser mágico, poeta, tonto y etéreo. El té que acompañó nuestra platica se endulzaba con las palabras que salían de su boca. Sus ojos aparecían y desaparecían entre los remolinos que formaba el humo del tabaco haciéndolo parecer mas misterioso.

Después de una larga charla que en realidad no iba en ninguna dirección aparente, el sueño nos arrastró a dormir. Él colocó cobijas limpias y calientes con aquella precisión tan propia de él. Se sentó en la orilla de la cama y me indicó con un cabeceo que me acercara.

Fui y me senté del otro lado y comencé a desatar los cordones de mis zapatos, una vez terminado me dispuse a meterme bajo las cobijas. El hizo un sonido de negación y se acercó a mi. Me tomó del brazo e hizo que me pusiera de pie.

Con gran cuidado comenzó a desabrochar los botones de mi camisa y yo le ayudé con los inferiores. Con su dedo indice dio unos golpecitos en la hebilla de mi cinturón y yo me lo quité. Él cruzó sus brazos tomando la parte baja de su camisa y la sacó completamente en un solo movimiento. Definitivamente no tenía razones para dejar de observarlo.

Por fin en ropa interior los dos entramos en la cama y él no tardó mas de 2 segundos en abrazarme. Sentir su mano en mi pecho que subía y bajaba tiernamente como aquel gesto de cariño mas dulce que existe.
Entonces susurró diciéndome: "Te quiero"


No me importó el castigo, el regaño ni nada mas. No había manera de que cualquier cosa me arruinara todo.

¿Quieres saber que opina el de que yo te esté contándote nuestras historias?
Bien, eso es fácil. Él esta encantado por la idea, leyó el resto de mis entradas y se rió bastante con todo lo que dije desde que lo conocí y decidí hablar de él. Te envía saludos, querido amigo.

El día de hoy estamos ya a 2 meses desde que él y yo somos eso que muchos llaman: "novios". Pero en mi opinión nosotros somos simplemente él y yo escribiendo otra de nuestras historias.

P.D. Espero tener tiempo para escribir pronto, mientras tanto, te envío un gran abrazo.

viernes, 24 de enero de 2014

Aldonza

Volver a los ensayos en el teatro era una de las cosas que mas me entusiasmaba de volver a la escuela.
Dos semanas previas al inicio del semestre comenzaron los ensayos de lo que será la puesta en escena de este curso, es un proyecto que nos entusiasma a todos y estamos poniendo lo mejor de nuestra parte para crear lo que será la puesta en escena mas grande que se haya armado en la universidad.

Pensamos en hacer un guión propio pero a decir verdad las ideas no fluían correctamente, buscamos obras ya existentes que fueran espectaculares pero requerían mucho presupuesto. Finalmente nos decidimos por enfocarnos en algo que llamara la atención, fuera espectacular y a la vez de acuerdo a nuestro presupuesto por lo tanto volteamos la mirada hacia Broadway y sus musicales.

En la búsqueda encontramos que había algunas buenas propuestas para llevar a cabo y que podrían funcionar bien, por ejemplo: Mamma Mia, Chicago y El Hombre de La Mancha. Mucho se habló en la junta de diciembre y finalmente nos decidimos junto con la oficina de difusión cultural en hacer algo clásico y a la vez muy cercano a nuestra cultura así que tomamos "El hombre de la mancha" como decisión definitiva.

En vacaciones algunos trabajamos en el guión, otros en las coreografías y finalmente al reunirnos previo al comienzo de los ensayos, armamos lo que sería una adaptación libre y muy a nuestro estilo de la obra original. El proyecto cautivó a los directivos y no dudaron en destinar un buen presupuesto al proyecto.

Se repartieron los papeles, se comenzó la lectura final y nos hemos puesto a trabajar en ello.

Me atreví en tomar un papel con una personalidad muy distinta a la mía, mas que nada por intentar algo nuevo. Los villanos, hombres serios y amantes ya me tenían cansado así que opté por el papel mas cómico de la obra: Sancho Panza.

La parte vocal corre por mi cuenta, siendo el que tiene mas experiencia en el canto y me he sentido bastante contento al notar que progresa correctamente la obra.

El enfocarme en la música me hizo amar aún mas el proyecto, a pesar de que conocía el musical y sabia lo que pasaba, nunca lo había visto y escuchado de la manera que lo hice en esta ocasión.

Todo fue hasta que tuve una platica con Ana, la chica con mas experiencia dentro del teatro. Ella vino a mi preguntando si acaso era posible que ella obtuviera el papel de Aldonza. Yo que conozco su trabajo se que podría desempeñarlo correctamente así que hablé con el resto de los organizadores del proyecto y finalmente me dieron el si.

Ya habíamos trabajado con "Yo soy yo, Don Quijote" "Lo hago solo por él" "Dulcinea" "El sueño imposible" que sonaba bastante bien por cierto, pero el día que tuve que ayudar en el tema de "Aldonza" no creí lo que pasó una vez comenzamos. Ella ya se sabía la canción así que tuve que ahorrarme ese paso, todos estaban viendo como comenzaba el ensayo de esa canción.

Ana cantó y cada palabra venia cargada de un poder especial, puso todo el coraje que el tema necesita, todo el dolor y la amargura que contiene.

Vuestras tiernas locuras me parten el alma y llenan mis ojos de llanto y dolor. Yo se defenderme de golpes y ofensas mas no de dulzura y amor
 Se le quebró la voz en esa parte, una lagrima corrió por su rosto y con fuerza pudo cantar el final

¡Soy Aldonza! ¡La puta! ¡Aldonza! ¡Ramera! ¡Sin mas!

Todos aplaudieron al ver que su interpretación en el ensayo fue tal y como si la hubiera estado presentando ya frente al publico.

Cuando salimos ella se sentó en la escalera mientras hablaba por teléfono, me detuvo al pasar y me preguntó

-¿Lo hice bien?- Me preguntó
-Bien es poco, no tengo ninguna observación que hacerte, ninguna corrección... bueno solo una: Guarda todo eso que hiciste para el día del estreno y no se, pero cuando el maestro de teatro regrese y vea lo que hemos hecho estoy seguro que estará feliz.- Le dije sonriendole y con mucho orgullo
-Lo sé. Yo hace mucho que deseaba con estar en esta obra, la vi hace un tiempo y me enamoré de la historia y mas del papel de Aldonza, tiene mucho de mi.- Me dijo sonriendo a la vez que su mirada se perdía en recuerdos que no pude notar.
-Se nota, no se que terrible historia tengas que contar pero deberías ayudarte de eso para generar este papel.- Le respondí
-Eso es lo que haré- y se despidió de mi con un beso en la mejilla.

Ella y su interpretación me hacen sentirme lleno de alegría para continuar con la obra, convirtió esa canción en mi favorita y haré lo que sea para que salga mejor que el resto de las canciones, me llevó a un orgasmo dentro del arte, totalmente un goce estético. Por ese gran espíritu del arte que ella lleva sobre su piel yo podría dejarlo todo para que ella brille como nunca sobre el escenario.

Y vi alejarse de mi mas que a una mujer bella, vi alejarse a mi musa y mi Dulcinea.

P.D. Posiblemente no visite el blog tan frecuentemente como antes porque estaré ocupado con la obra, algunos seminarios y la escuela. Una cosa mas, no lo malinterpretes amigo mio, no estoy enamorado de ella, pero si del arte que crea.

domingo, 5 de enero de 2014

Historias

Se esforzaba bastante día a día haciendo mil y un cosas por agradarme. Cosas tontas, divertidas, embarazosas... pero a la vez muy lindas.

¿Quien se había preocupado antes tanto por mi? ¿Quien se había molestado en tratar de darme lo mejor de si mismo para hacerme sonreír cada día?

... Nadie...

-Puede hacerme el favor de salir del salón- me dijo la profesora al descubrirme observándolo por la ventana.

Tomé mis cosas y me salí.

-¡Lo logré!- Me dijo Juan una vez que salí del salón.
-¿Qué cosa?- le pregunté.
-Sacarte de clase- con una sonrisa de total orgullo.
-No es divertido, ya sabes que no me gusta perder clase...-
-Lo sé, eres un nerd, pero no te viene mal faltar una vez- Haciendo aquella sonrisa que me encanta.

Me quedé en silencio un rato.

-¿Cómo van tus calificaciones en esa materia?- me preguntó al notar que estaba preocupado.
-Voy bien, excelente de hecho. Tengo 10 en las dos unidades anteriores.- Y seguí caminando.
-Entonces no tienes por que preocuparte, relájate- Me dijo poniendo su brazo al rededor de mis hombros.
-Bien, ya que lograste sacarme de clase, mas te vale que hagas que valga la pena.- le dije bajando por la escalera que lleva al patio principal.

-¡Excelente!- me dice Juan sonriendo ampliamente.
-Guardaré mis cosas- le digo y me detengo a guardar los libros en mi mochila de espaldas a la pared.

Él se coloca frente a mi, muy de cerca y se escucha una voz al tiempo que Juan es empujado contra mi y su rostro queda a pocos centímetros del mio.

-¡Ya besense!- Dice mi amigo Pablo riéndose como siempre.
-¡Cállate!- Le digo riéndome también.
-¡Eres un abusivo de personas felices!- Le dice Juan alejándose de mi.

Seguimos caminando y Juan me lleva a su coche. Me abre la puerta del copiloto y le lanzo una mirada de "¿Es en serio?"

-¿Qué?- me pregunta sorprendido.
-No necesitas abrirme la puerta, con que quitaras el seguro es mas que suficiente- y tomo asiento.
-Uy, que delicado.- Bromea conmigo.

Arranca el coche y me pregunta

-¿Hasta que hora tienes libre?.
-Era mi última clase- le respondo poniéndome el cinturón.
-Perfecto, yo también estoy libre- me dice y salimos de la escuela.
-¿A donde vamos?- le pregunto al ver que toma la salida hacia la carretera.
-No sé, a dónde nos lleve esta cosa- indicando que será el coche quien nos guiará
-Ajá! como tu digas- le respondo y me echo a reír.
-Está bien, ya verás- Y se pone los lentes de sol.

Avanzamos algunos kilómetros. Nos detuvimos a comer en un puesto de tacos de la carretera, compramos dulces y algo de comida para mas tarde y refrescos en una tienda.

Veía a los largos sembradíos pasar rápidamente junto a mi, muy pocas personas pasaban en el camino, y el sol era muy agradable.
De pronto dimos vuelta en un camino fuera de la carretera, un camino de tierra que subía un poco en una colina. Llegamos a una especie de granja y nos estacionamos. Tenía un aspecto muy agradable.

-¿Qué es este lugar?- Le pregunté
-Es una casa de campo que tiene mi familia, para cuando queremos salir de la ciudad.- Me dijo sonriendo.
-Es muy bonita- le dije mirando al rededor.

El abrió la gran puerta de hierro y me indicó que entrara, se subió al coche y se estaciono dentro en el gran jardín. Me mostró todos los rincones de la casa, acompañándolo con historias de su infancia. Todos y cada uno de esos lugares guardaban muy buenos recuerdos para el y yo llegué a conmoverme con algunos relatos. Llegamos por fin a la habitación mas grande y ahí había un coche de juguete sobre la mesita de noche. El corrió y lo tomó, pero al tomarlo sonrió de una manera que jamás lo había visto antes y dejó el coche de nuevo en su lugar con mucho cuidado.

Sin necesidad de que yo le preguntara el me dijo:

-Es el coche de mi hermano, tenemos un coche igual cada uno, el mio es rojo y el de él es verde. Solíamos jugar con ellos cuando eramos chicos, decíamos que cuando creciéramos tendríamos un coche rojo y uno verde pero real.
-Si, ya veo...- Le dije señalando hacia la ventana donde se veía el coche rojo de Juan.
-Mi hermano se compró su coche verde cuando terminó su carrera y me dio la mitad del dinero para compararme el mio pero...- y separó su mirada de la mía.
-...pero...- le respondí.
-Mi hermano murió en un accidente de transito... en su coche verde- y escondió su rostro tras sus manos.

No sabía que responderle, sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo y no pude evitarlo, solté una lagrima tras otra.
Fui hasta dónde él estaba, lo abrace y no dije nada... nada.
Él levantó su cara y me vio.

-¡Que tonto soy!- me dijo viéndome llorar.- Ya te hice llorar, perdóname- y me secó las lagrimas.
-No hay problema, algún día debías contarme esa historia de cualquier manera.- Y sonreí para demostrarle que todo estaba bien.
-Yo quería mostrarte mi lugar favorito, pero creo que no salió tan bien como esperaba.

Yo lo abracé nuevamente y le dije

-No solo me mostraste tu lugar favorito, si no también parte de tu historia y de lo mas hermoso de tu ser.-

El sonrió y esta vez fui yo quien lo besó con mas fuerza que nunca.



(continuará...)
Estaré contigo

miércoles, 1 de enero de 2014

Se cierra el telón

La escena mas dramática de la representación, se hace el silencio y la saliva pasa pesadamente en la garganta. Rostros de preocupación, manos cubriendo las bocas abiertas de los asombrados espectadores... entonces solo lagrimas y silencio...

Los reflectores se apagan, la música en su cúspide hasta terminar en un dramático final.

Se encienden las luces nuevamente, ahora no solo iluminando al escenario, si no a todo el publico. Las personas se ponen de pie, se secan las lagrimas y aplauden estruendosamente mientras el actor sonriendo les dedica una elegante reverencia.

Las flores llegan desde todas direcciones, el actor sonríe y toma una del suelo, percibe su dulce aroma y es solo entonces cuando baja del escenario y le entrega la flor a una bella joven que en primera fila sonríe hermosamente.

El actor se despide... las 365 representaciones de esta obra teatral lo tienen exhausto. Una obra llena de emociones trepidantes, alegrías infinitas y eternos llantos. Comedia y tragedia, amor y desamor, un ballet, un monologo, el aria de la opera y la farsa de la sonrisa.

-¡Damas y caballeros!- Dice la voz sonando en todo el teatro. -Démosle la bienvenida a los actores que interpretaran nuestra nueva puesta en escena-

Todos aplauden, los actores entran y saludan.

-Una temporada nueva de 365 representaciones que nos harán, reír, llorar, gritar, amar o tal vez odiar... pero tendremos en cuenta que cada una de ellas nos brindará una razón mas para aprender con sus ocultas enseñanzas, les presentamos una obra titulada: "(Inserte un titulo aquí)". Eso es todo por hoy, los esperamos... buenas noches"

Y se cierra el telón.

A modo de explicación:
No pude evitar escribir un post tan teatral como lo hice a lo largo del año, para despedir al 2013 y darle la bienvenida al 2014. Pero debo decirlo, mi año se resume sobre el escenario, a pesar de que existieron otras situaciones este año, pero fue mi participación en el club de Teatro lo que mas marcó este año que termina.

Espero que este 2014 me haga sentirme orgulloso de mis logros, tanto como el 2013 lo hizo y a ti querido amigo te deseo un año lleno de éxitos y buenos momentos.

Te envío un gran abrazo.

¡Feliz 2014!

Y como decimos en teatro para desear suerte... "MUCHA MIERDA"