lunes, 31 de marzo de 2014

Nuestro mundo en llamas

A veces nuestro mundo tiene que arder para renacer de las cenizas...

Yo sabía lo mucho que mi padre se estresa y aún así quise jugar con fuego.

Tengo muy claro que él no puede terminar de aceptarme tal y como soy. A veces finge que nunca le dije nada y actualmente tampoco recuerda que le presente a Juan.
Cuando hablo de él, lo hago naturalmente y mi madre y hermana se muestran entusiasmadas ante las anécdotas pero mi padre no. Siempre decía a mis adentros: "Tiene que acostumbrarse".

Estábamos hablando de una reunión familiar que se hará en un mes y mi papá nos platicaba lo que han hecho los hijos de sus primos... todo se resume en que están casados y con hijos. Entonces me observo y dijo:

-¿Qué podría yo presumir de ti? ¿Voy a decirles que mi hijo es maricón?

Una cascada de frías aguas me recorrió en ese instante. Nunca he sido quien contesta groseramente a mis padres así que hablé inteligentemente, como suelo hacerlo:

-No, pero podrías decirles que mis prioridades son especificas y que solo me encuentro enfocado en mis estudios universitarios...- haciendo énfasis en las dos ultimas palabras.- ... Y que al menos yo si terminaré una carrera. ¿No crees?

Ahí terminó la charla y solo pude observar como mi madre le lanzo una mirada de desaprobación muy común de ella.

Se que es difícil para él digerir la situación, pero mi madre tiene razón, tiene que aceptarlo. De algo si estoy seguro, me quiere bastante.


Unos días mas tarde, en el jardín de la universidad, estaba muy concentrado en mi lectura puesto que Juan no se había presentado a clases. Seguramente estaba enfermo o se había quedado dormido (en el mejor de los casos) muy común en él. Entonces me llega un mensaje al celular:

Podrías venir al estacionamiento, estoy en mi coche
 Fue bastante extraño, mas allá de lo que decía el mensaje lo que me preocupó fue que hacia falta lo que siempre incluyen sus mensajes. Sobrenombres hacia mi como "pequeña luz", "Hermoso", o su favorita "ángel". Además solía terminar sus mensajes con un "Te quiero" cada vez.

Llegué al estacionamiento y vi su coche al otro la lado, me acerqué y antes de llegar él abrió la puerta. Entré al asiento del copiloto y apenas pude acomodarme cuando el me rodeó con sus fuertes brazos mientras sollozaba... terrible, jamás lo vi llorar así.

Cuando pude separarme de él y verlo, una sensación terrible se apoderó de mi estómago. Él estaba ahí cubierto de lagrimas y fuertes golpes en el rostro.

-¿Qué te pasó?- le dije con voz entrecortada.
-No se lo había dicho nunca y ya descubrió mi secreto... mi papá fue quien me golpeó- Y se secó las lagrimas.
-Creí que ya lo sabía...- le dije
-No, nunca fui tan valiente para decirle...

Juan me contó que su padre lo vio besarme al despedirse de mi la noche anterior. Le prohibió buscarme pero Juan no quiso hacerle caso. Ahora se mudó a casa de su madre quien ya sabía que si hijo es homosexual.

Esa mañana lo acompañé con su madre y la señora al verlo así rompió en llanto. Ella me agradeció por convencer a Juan de ir a buscarla. Entre los dos curamos sus heridas, incluso preparé la comida.

Cuando iba de regreso a casa, el coraje que hervía dentro de mi salió llenando mis ojos de lagrimas... entre a casa llorando, mi hermana fue quien me recibió y corrí a sus brazos. Mis papás que estaban saliendo de la cocina se acercaron y comencé a contarles lo sucedido.
Mi papá me abrazó con fuerza a la vez que me pidió perdón por haberme dicho lo que me dijo días antes.

Esa noche no pude hacer otra cosa mas que pensar en tantas personas que como yo y como Juan al rededor del mundo tienen que luchar por ser tratados con dignidad, con respeto, exigir su derecho y libertad de amar a la persona que elijan. Recordé a Rusia y la situación en ese país en la que es el gobierno quien asesina homosexuales. ¿Cómo es posible que en México un país donde las leyes incuso han buscado la manera de darle dignidad a las personas homosexuales, sean las propias familias quienes destruyan a sus propios hijos?

Ya ha pasado una semana y Juan esta mucho mejor. Yo espero que lo que dijo sea verdad:
-Mientras estés conmigo, nada puede destruirme

Aquí México y su apoyo

lunes, 3 de marzo de 2014

ein Traum und ein Gedicht

El inicio de clases de este semestre pasó bastante rápido, mis clases se han tornado interesantes y bastante adictivas. He trabajado incluso mas de lo normal aunque no debería hacerlo y lo mejor de todo es que lo hago por gusto.

Montañas de libros, miles de nuevos términos que se agregan a mi vocabulario, palabras que toman otros significados y eternas noches de sabiduría en las que me voy a la cama como un niño quien pidió un cuento antes de ir a dormir.

Vivo con hambre de saber...

Juan, quien me ve solo de vez en cuando por los pasillos y los miércoles y viernes en la clase de alemán me preguntó el pasado viernes si tenia algo que hacer en la noche.

-Tengo que ir a mi seminario de psicoanálisis, recuerda, pero salgo a las 7 de la noche después de eso no tengo nada que hacer.- Le respondí mientras la maestra comenzaba a recitar la fecha en alemán: "Freitag, achtundzwanzig... "

-Perfecto, entonces paso por ti a las 7 finalmente se dónde queda la casa de estudios a la que vas. Ya tenemos mucho que no salimos y si cruzamos palabra es solo para cosas de teatro o alemán.

-Que tanto dicen ustedes, pongan atención- dijo la maestra con su "raro" español puesto que es alemana.

...

Aquella noche al salir de mi seminario me quedé platicando con mi profesor y un par de compañeros (mas bien amigos míos) sobre cosas realmente sin importancia, solo reíamos de todo.

Me despedí y salí con Fernando y Mariana quienes también se iban.
Fuera y tras la reja metálica estaba Juan vestido de manera muy casual como para una noche de salida y yo que me había tomado la molestia de ponerme algo "decente"

Una vez cerré la puerta tras de mí, Juan me rodeo con sus brazos por un momento y entonces saludó a Fernando y Mariana quienes se limitaron solo a mirarnos alternadamente como ping-pong. Fernando se puso rígido cuando Juan lo saludo con un abrazo (puesto que Juan suele no conocer el significado de "espacio personal" y sabe hacer sentir incómodos a los demás). Mariana se rió conmigo y luego se quedo callada al sentir el beso Juan en su mejilla. Juan ha tenido muy poco contacto con ellos, solo los conoce de vista pero nunca habían estado tan cerca.

-¿A dónde vas con él?- me dijo Fernando - Creí que iríamos hoy con los demás...
-No, lo siento hoy no...- le respondí.
-Bueno...-dijo Juan- si no les importa me lo robaré esta noche.
-Que solicitado estás últimamente desde que eres famoso- me dijo Mariana.

Me fui con el, subí a su coche y avanzamos en la noche que se iba haciendo mas y mas obscura. Llegamos a una casa que yo sabía no era la de él. Al entrar vi que habían otros cinco chicos que me resultaron conocidos, eran compañeros de clase de Juan.

Todo lo que creí sería entre dos fue en siete. Pizza, cerveza, videojuegos (al menos fueron clásicos entre Smash bros, Mario Kart y Mario Party) Me divertí jugando mientras Juan comía.

A la media noche Juan me dijo que debíamos irnos así que me levanté del asiento y dije adiós a los demás.

En su coche el me dijo:

-No era lo que esperabas cierto-
-No, pero aún así me divertí- y era verdad
-Bien, permiteme compensar esta noche.

Llegamos a su casa, las luces estaban apagadas y entramos a su habitación. Nunca había estado ahí. Todo es magnifico. Una pared multicolor con manchas irregulares extrañas figuras colgadas del techo y que bailaban al viento, Repisas por todas las paredes con cantidades increíbles de libros, otros cuantos en el suelo. Un mueble con películas de todo tipo y su cama a nivel de piso, amplia y con un cubrecama a juego con la pared. El olor de su habitación pude identificarlo rápidamente gracias a que descubrí el origen: incienso de rosas.

-Ya vengo- me dijo él.

Yo aproveché para llamar a mis padres y avisarles que llegaría tarde y que no me esperaran despiertos. Mi papá no tan convencido accedió a esa idea.
Vi la sudadera roja que usa Juan, estaba sobre el respaldo de la silla de su escritorio y sonreí al verla tan sola ahí. Era un lugar mágico, lleno de tantas cosas que reflejaban ese multicolor de su persona.

-¿Te gusta?- me preguntó
-Es genial- y miré nuevamente la sudadera.

Juan tendió sus manos hacia mi ofreciéndome una caja mediana de regalo. Yo la tomé y lo observe con extrañeza.

-Es tu regalo atrasado de San Valentín- Me dijo mientras sus mejillas se encendían en un rojo muy agradable.

Abrí la caja y dentro entre muchos papeles de colores había un libro con la portada mas extraña que jamás hubiera visto.

-Es una historia contada en poemas, es mi historia favorita- me dijo

La portada esta hecha a mano, con dibujos bastante extraños. Animales que se fusionan con objetos y que vuelan por todos lados. Las hojas parecen ser pergaminos y lo mas interesante, está escrito a mano. Cada capitulo lleva por titulo "Sueño" y un numero que los clasifica. Cada poema lleva al final una letra como firma: J.

-Tu lo hiciste...-le dije sorprendido.

El sonrió, tomó el libro y un rotulador de su escritorio y en la primera pagina que estaba en blanco escribió: "Ich Liebe Dich"

-Un día, hace no mas de un año que te conocí  comencé a escribir pensando en ti, todos los días, a veces no a veces dos y aquí esta...-
-Es maravilloso lo que haces...- y lo besé

Esa noche no tuve necesidad de soñar.