martes, 8 de julio de 2014

Puntos suspensivos (Primera parte)

Aquella fiesta fue cuando lo vi por última vez...

Terminó el semestre y la fiesta de fin de cursos era obligatoria, por lo tanto Luis un amigo de Juan ofreció su casa para reunirnos y hacer una modesta pero divertida fiesta.
Para llegar a casa de Luis es necesario tener un excelente sentido de la orientación, pues las calles de esa zona de la ciudad son un verdadero laberinto unas te llevan a otras y hay cruces inexplicables, otras forman curvas casi espirales y las peores no tienen salida.
En fin, me tardé en llegar 45 minutos. Para variar fue la primera vez que mi padre me presto el coche y por lo tanto era la primera vez que salia solo y de noche en el auto. La razón fue que salí de mi circulo de lecturas Freudianas y de ahí iría a la fiesta, por lo tanto mi papá creyó conveniente darme las llaves y confiar en mi.

Al fin llegué y no tuve que tocar la puerta, pues por la ventana me vio Pablo quien corrió a recibirme, al entrar todos me saludaron, había en su mayoría personas a las cuales no les dirigía la palabra pero conocía de la universidad y me invitaron a un debate sobre la serie "Juego de Tronos" fue entonces que descubrí que estaba en un ambiente "friki" como ellos lo denominaron.
De Juego de Tronos pasamos a series Anime y videojuegos, para terminar hablando de Star Wars. En fin, no dejaba de ver hacia la ventana esperando que llegara Juan, fue entonces que le pregunté a Pablo si sabía algo de él.
-Fue por Laura y Gustavo, no tarda.- me dijo con esa voz de madre cariñosa.
-Ok- respondí entre un suspiro.

Veía el celular una y otra vez, el reloj seguía avanzando y la fiesta comenzaba a ponerse buena. Acepte bailar con una chica que me lo pidió muy amablemente pero solo me mecía al ritmo de la música pues mi mente estaba con él.

Una hora después estaba sentado y comiendo papas fritas en la esquina del sillón cuando escuché su voz:
-Buenas noches, guapo- Me dijo con esa voz de locutor sexy que tanto me gusta.
Al girarme para verlo tenia la boca llena de papas fritas y me apresuré a pasarlas a la garganta.
-Hola- Y me levanté del sillón para abrazarlo pero el me detuvo con una seña.
-Tengo algo que decirte...- Y puso una mirada que no me gustó ver en sus ojos.
-¿Que pasa?- le pregunté al instante.
Él solo me tomo de los hombros y me llevó al centro de la pista donde todos bailaban. Tomó mi brazo y lo puso en su cintura y ahí bailando juntos estuvimos hasta que la canción terminó. Hizo una seña a Luis para que bajara la música.
-Se que no te va a gustar esto... pero de eso se trata- Me dijo Juan.
Todos nos veían y yo trataba de mantener mi postura firme y no parecer un tonto ahí de pie.
-¿Saben que día es hoy?- Dijo Juan al resto de los presentes.
Algunos negaron con la cabeza, a otros parecía no importarles y otros estaban tan divertidos que no podían borrar sus sonrisas de la cara.
-Hoy, señores. -Comenzó a decir como un político que busca ganar las elecciones- se conmemora una fecha que debe ser inolvidable...-
Yo no podía creerlo, ya había descubierto a que se refería y quería sonreír y llorar, o tal vez ocultarme y ser invisible en ese momento.
-... Hoy hace seis meses...- continuó- ... este joven tan querido por todos nosotros y con un gran corazón, acepto después de una gran lucha por mi parte y de haberme caído mil veces, acepto ser mi novio... no me pregunten porque lo quiero... porque no lo se... solo sé que soy muy feliz por tenerlo conmigo. Un aplauso por favor.-
Todos aplaudieron, yo no sabía que hacer, lo veía a él y quería matarlo pero también quería besarlo.

Bajamos al gran jardín dónde Juan me ofreció un cigarro y entonces en la soledad vi de nuevo esa mirada que tanto miedo me causo en sus hermosos ojos.

-Tengo que decirte algo- Me dijo con una seriedad que me heló la sangre.
-Sabía que había algo mas- le dije antes de que él continuara.
-Tengo que pedirte perdón- comenzó a decir- no quisiera que esto pasara pero es necesario... al menos por un tiempo.
Mis ojos estaban abiertos esperando que continuara y los ojos de él brillaban pues se llenaban de agua.
-Espera... -lo interrumpí cuando quería volver a hablar.
Le dí un beso y lo abracé con fuerza.
-No importa que sea, solo dilo y hagamos esto mas sencillo ¿Quieres?- le dije secando sus ojos con mis manos. Él recargó su frente contra la mía y yo pasaba mis dedos entre su cabello.
-Me voy a ir- y sollozó- me iré a Estados Unidos un tiempo, mi abuela esta enferma y necesita que mi madre la cuide pero no quiere irse sola, así que iré con ella. Pero me cuesta dejarte.-
-Vete- le dije - Vete, no te preocupes por mi, estaré bien, ellas te necesitan y yo estaré aquí, esperándote.
-No quiero una relación a distancia, sabes lo difícil que es...- y sollozó nuevamente.
-Y no será así, -comencé a decirle- creo que lo mas conveniente es darnos un tiempo, todo el tiempo que sea necesario para que estés allá y no te sientas atado a nada ni a nadie. Me interesa que estés bien y esto nos hará bien a ambos...-
-¿No entiendes?- me dijo en un susurro- Yo te amo.
-Y yo a ti te amo, lo sabes. Tienes que ir.-
-¿Seis meses y todo se acabó? no es justo- Me dijo él.
-No estamos dándole un punto final a esta historia, recuerda que escribimos esta historia juntos, estamos dándole una coma, puntos suspensivos, punto y coma.- Le dije con firmeza.
Él guardó silencio y me abrazo con fuerza.
-Tienes razón.- Me respondió

...


2 comentarios:

  1. Hablar de animes es friki?? Cómo ofendes oie! ��

    Osea toda la universidad sabia lo tuyo con este señor, que bien lo que hizo aunque la verguenza no me saldria de la cara. Lo del viaje entiendo esa sensacion pero a veces hay que hacerlo pensando en el otro... Lo que no pones es como te sentiste tu..

    Saludos

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    1. No todo el mundo lo sabe, pero al menos el grupo de amigos de él lo sabe (que eran los que estaban ahí). Y Bueno... esa parte de lo que yo sentí aún no termino de explicarlo.

      Saludos.

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