jueves, 11 de diciembre de 2014

Por bien, por ti.


Mi limite, ya alcancé mi limite. Te pido que llegues tú a donde no llegué.

Ese día a mediados de octubre algo había cambiado, en mi, en él, en los demás o tal vez ya nada era igual.

Lo vi entrar y salir a la hora que le correspondía de la escuela, no dije nada. Lo vi conectarse a facebook y al mandarle mensajes solo aparecía aquel terrible "visto a las..." y no dije nada.
Pasaron dos días y yo aún no lograba comprender su radical distancia.

Fue en la tercera mañana que accidentalmente nos topamos a la mitad del pasillo y yo le sonreí como siempre pero el vino a mi serio y en un gesto rápido y muy frío me beso la mejilla, me dijo "Buenos días" y siguió caminando.

Pablo tenía razón, Juan se estaba comportando muy extraño hace ya varias semanas pero ya había llegado a un punto en el cual era muy obvio y preocupante.

Esa tarde decidí visitarlo, no sabía si estaba cometiendo un error al ir sin avisar. Me abrió su madre tan cálida y linda como siempre, me invitó un te y me informó que Juan había salido hace unas horas pero que no tardaba en llegar.

Dieron las 8 pm y me dispuse a irme pero en ese preciso momento se abrió la puerta de la casa y entró Juan con un aire de felicidad que se desvaneció al verme. Su madre lo beso en la mejilla y dijo:

-Los dejaré platicar.- a la vez que se dirigió a la cocina.

No se si fue la palabra "platicar" o la mirada incomoda de la señora o bien la cara pálida de Juan lo que me hizo sentirme fatal.

Juan me tomó del brazo como siempre y me guió escaleras arriba a su habitación pero sin decir nada, hasta que llegamos y cerró la puerta.

-Quieres respuestas, lo se- comenzó a decir mientras se quitaba el abrigo.
-¿Estas bien?- le pregunté
-No- respondió secamente.

Se sentó en la cama y me indicó que me sentara en la silla del escritorio frente a él.

-Me siento mal por ti- comenzó a decir.
-¿Que hice?- le dije con voz temblorosa
-Nada, tú no hiciste nada, jamás podrías hacerme nada, eres tan bueno con todos mientras que yo soy lo peor, me siento la peor persona del mundo y más cuando te diga lo que debo decirte- Sus labios se cerraron con fuerza y yo comencé a temblar.

Se quedó en silencio y yo también, su rostro inexpresivo y yo respirando muy a prisa.

-Tenemos que terminar- Me dijo y se tapó la cara con las manos.
-No te entiendo- le respondí temblando.
-No me mereces, no tienes derecho a sufrir por mi culpa, te he fallado horriblemente- decía con la cara aún oculta y evidentemente llorando.
Me acerqué a él y me arrodille frente a él y le descubrí la cara.

-Sea lo que sea, dime que pasó- le dije.
-He estado saliendo con alguien más... -guardó silencio y continuó- si te digo quien es... me da miedo...-
-Acaso crees que voy a ir a matarlo, no seas tonto- y me senté de nuevo en la silla.
-Aún así, no me gusta verte sufriendo...- y se secó las lagrimas.
-No estoy sufriendo... - le dije con firmeza- ... y aún así eso debiste pensar antes de hacerlo, confié en ti, te di mi apoyo, mi amor... algo que jamás creí poder darte. Y no me importa quien sea, si estas mejor con... él o ella, bien, sigue así, no pienso decirte que no. Que te vaya bien.- Y salí de la habitación.

Llegué a la planta baja y la señora me pregunto si me quedaría a cenar y yo le dije que no, tomé mi abrigo y me despedí de ella.

Oí decir que quienes llegan hacia ti
Es por algo que les debes aprender.
Y hay seguir a quien te ayude a ser mejor,
Siempre y cuando tu la ayudes a crecer.
Quizá es cierto, nunca lo sabré
Pero lo que soy ahora es porque te encontré

-Te lo dije- me dijo Pablo cuando le terminé de contar.
-Ya basta con tus "Te lo dije", parece que no te preocupara en lo más mínimo.
-Si me preocupa, me preocupas tú.
-Pues parece que te alegras- Y tomé un sorbo de mi café.
-Te quiero, amigo, pero debo recordarte que te advertí que él solo gusta de divertirse con las personas hasta que llega otra.
-¡Que alivio! me ayuda mucho escuchar eso- dije con ironía- aunque debo aceptarlo, me lo advertiste y ahora lo veo aunque el tiempo que duró... fue bueno.

Podría ser que no se vuelvan a unir nuestras vidas
Escucha pues mi confesión, hay tanto en mi
De lo que yo aprendi de ti y lo llevo dentro de mi corazón
Que sigue ahora no lo sé, en verdad
pues lo que soy ahora, es por tu amistad.

La noche anterior caminé a casa llorando en silencio y te seré sincero, a pesar de que me dolía había algo que me hacia sentir tranquilo... no se que era, pero sabía que era bueno pues mientras estuvimos juntos muchas cosas buenas cambiaron en mi, cada persona que llega a nuestras vidas hace un cambio y él fue para bien pero todo tiene un final.


Quién dirá si el cambio en mi fue algo bueno
Yo creo que si el cambio fue algo bueno
Y hoy para siempre
Seré mejor por ti.

Wicked - Por tí



4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Lo se, fue horrible. Allá voy, mejorando mi estado.

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  2. Qué hijo de pu**! Primero te hubiera terminado y luego salido con alguien más... bueno igual te hubieras sentido mal al verlo (o saber) con otro, pero al menos hubiera sido más sincero... mejor una verdad que duela un rato a una mentira que envenena. Lamento que las cosas hayan terminado así, aunque de mediados de Octubre a estas fechas ya han pasado 2 meses... espero que ya duela menos.

    Un abrazo
    Erik!

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    1. Han pasado cosas, muchas cosas. Y créeme que me pareció correcto (de alguna manera) que me lo haya dicho él aunque lo malo fue que yo tuve que ir a buscarlo. En fin, no puedo hacer más que continuar.

      Gracias por leerme, saludos.

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