martes, 21 de abril de 2015

Transferencia.

Descubrí que ya era el momento.

La idea me comprimía por dentro... no se si en la cabeza, en el pecho o el estómago. Por un momento creí que era en mis testículos y como buen macho decidí aguantar... pero tampoco era ahí.
Estaba... solo estaba saltando, molestando y generando dolores, risa y llanto.

Necesito ayuda.

Tomé el teléfono, busqué el número que creí no utilizar si no hasta que creyera conveniente y el momento era ahora, el dolor lo pedía a gritos.

-Te veo el jueves a las 7-

Terminó la extraña llamada y anoté en mi agenda.

El jueves llegué y tuve que esperar 15 minutos pues llegué más temprano de lo acordado. El sofá de espera era amplio y cómodo. No había nadie más y me puse a juguetear con mis manos y mi pierna derecha se movía repetidamente arriba y abajo.

La puerta del consultorio se abrió y ahí estaba el hombre extraño muy informal en su vestir, un pendiente negro en  la oreja izquierda y varios tatuajes en los brazos.
-Edson, espero estar en lo correcto- me dijo y yo solo asentí. -Pasa, siéntate en aquella silla.

El lugar amablemente decorado con colores suaves y un ambiente fresco y agradable.

-¿Qué te trae aquí?- me preguntó una vez se presentó y colocó sus gafas en su lugar.

El cuerpo me temblaba y las palabras salían no del todo bien pero salían.

-Me he dado cuenta que tengo miedo de aceptar el amor.-

Sabía que teóricamente era estúpido lo que estaba diciendo, pero así era la forma que pude expresarlo. La teoría comenzaba a pasar velozmente en mi mente, desde Freud hasta Lacan y ambos podrían matarme por solo haber dicho eso.

La primer entrevista resultó exploratoria y avanzó sin gran suceso.

Me sorprendió darme cuenta la velocidad con la que mi neurosis desplegó tanto que pasó hermosamente a una transferencia lo cual me llevaba a pasar al temido diván. Solo un mes y eso fue suficiente para comenzar el análisis.

Mi padre, la soledad, el rechazo, mi castración, mis rasgos obsesivos y mis pulsiones narcisistas devueltas en mi mismo... melancolía.

Cada sesión, dos veces a la semana... proceso caro ($$) y doloroso... además lo se... muy largo.

Llegaba a casa cansado, llorando pero construyendo más material para el análisis.

Mi formación primero como psicólogo y posterior como psicoanalista me hacían reformular mis propias palabras que flotaban y como el humo del cigarro eran retornadas en ráfagas de viento hacia a mi de la boca del analista.

Y sigue andando.

¿Que he hecho?
He trabajado y he estudiado. Me he dado cuenta de las veces que he destrozado algo hermoso, oportunidades que llegan y rechazo y después lloro porque quiero más de ellas.

Ahora que ya estoy conociendo la experiencia analítica puedo también conocer cual será mi trabajo una vez que ejerza como tal.

Hoy me siento preparado para aceptar aquello llamado "amor" aunque no lo piense como tal... creo que puedo hacerlo.

4 comentarios:

  1. Es costoso no lo niego pero creo te ayudara mucho, poco a poco iras viendo resultados. Se paciente y constante simplemente eso te recomiendo.
    Te mando un fuerte abrazo edson y te deseo lo mejor
    Gracias por pasarte por mi blog :3

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    1. Volviendo por estos lugares. Ahí estoy, constante con mis sesiones y cada vez mejor.

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  2. Lo mejor que puedes hacer es pedir ayuda profesional, pero no de cualquiera sino de aquella persona que sientes que realmente te entiende y ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista. Aceptar el amor... Mmm no se si pueda existir tal cosa, sobre todo porque no te explicas bien... Si es amor de pareja, de familia, de amigos... El amor existe lo que no existw a veces es quien nos aguante jajaja. En fin, que vays bien y cuentanos más para poderte ayudar.

    Saludos!

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    1. Es mucha información, bastantes cosas que me son difíciles explicar pero que han ido saliendo y va funcionando bien.
      El amor... es un largo tema, tal vez le dedique una entrada posteriormente.
      Saludos.

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